El Gobierno de Venezuela tachó de «falsificación de la verdad» las declaraciones del presidente guyanés Irfaan Ali, quien afirmó que el territorio del Esequibo «es y seguirá siendo guyanés». A través de un comunicado oficial, la Cancillería venezolana rechazó categóricamente estas afirmaciones, calificándolas de «provocadoras y delirantes», y ratificó que el país «jamás renunciará a sus derechos históricos» sobre la región en disputa que comprende casi 160.000 kilómetros cuadrados.
Venezuela sostiene que Guyana administra el Esequibo como resultado de un «despojo fraudulento» ejecutado por el Reino Unido en el pasado. La nación caribeña argumenta que Georgetown tiene la obligación de sentarse a negociar y que el Laudo Arbitral de París de 1899, que otorgó la soberanía del territorio a la entonces Guyana Británica, es un instrumento nulo que fue «sepultado» con la firma del Acuerdo de Ginebra de 1966.
El conflicto territorial se remonta a más de un siglo atrás, pero se agudizó significativamente en 2015 cuando la empresa estadounidense ExxonMobil descubrió importantes yacimientos petroleros en la zona. Tras años de negociaciones fallidas con mediación de las Naciones Unidas, Guyana presentó una demanda ante la Corte Internacional de Justicia en 2018, argumentando que los límites fronterizos fueron establecidos en el laudo de 1899. Caracas rechaza categóricamente la jurisdicción de este tribunal.
La posición de Venezuela es firme y resoluta: el Gobierno ha declarado públicamente, incluso ante la Corte Internacional de Justicia, que no reconoce ni reconocerá la jurisdicción de esa instancia para resolver la controversia territorial. La Cancillería venezolana reiteró que continuará defendiendo sus derechos históricos «por las vías diplomáticas, políticas y jurídicas correspondientes», independientemente de cualquier veredicto internacional que pueda emitirse.
Fuente: Banca Negocios — Ver nota original