VENEZUELA: ¿Puede una nueva moneda acabar con la hiperinflación? - EntornoInteligente

Entornointeligente.com / Analitica / Carlos Armando Figueredo

En la historia de la economía durante el siglo XX, se ha visto cómo la hiperinflación ha llevado a países a terribles crisis que conducen a condiciones de vida insoportables. Hay casos muy conocidos como el de la Alemania de la República de Weimar, en los años 20 y el de Brasil  de los años 80. Ambos países lograron eliminar la hiperinflación tomando medidas económicas muy bien concebidas, entre ellas la recuperación de la confianza y la emisión de una nueva moneda.

Después del final de la Primera Guerra Mundial, en 1918, los Aliados que derrotaron al Imperio Alemán, en el Tratado de Versalles, le impusieron a Alemania, a la República de Weimar condiciones para reparar los daños causados, sumamente injustas y prácticamente imposibles de cumplir, que llevaron al agotamiento de las reservas en oro del Banco Central (del entonces Deutsche Reichsbank. En los años 20, el optimismo exagerado en las inversiones bursátiles aunadas a las escasas regulaciones sobre el sector financiero produjeron0 un efecto burbuja que condujo a la Gran Depresión en el año 1929. Las sanciones impuestas a Alemania impidieron la regeneración de la infraestructura básica e industrial en el país que junto con la poca disciplina financiera imperante en la época hicieron que la hiperinflación alemana llegara a niveles inimaginables, con un dólar de los Estados Unidos equivalente a 4.210.500.000.000 marcos alemanes.

El entonces presidente del Banco Central, el economista Hjalmar Schacht, en 1923, y en pocos meses logró acabar con la hiperinflación, al lograr que los alemanes recuperaran la confianza y con la emisión de una nueva moneda, el Rentenmark , que sustituía al marco que circulaba, el Papiermark , que no valía nada, que no tenía respaldo en oro. El Rentenmark , cuya emisión propuso Schacht, estaba respaldado por una serie de hipotecas impuestas por el gobierno alemán sobre la tierra y mercancías industriales por un valor de 3.2 mil millones de Rentenmark. El 15 de octubre de 1923 un (1)  Rentenmark era el equivalente de 1.000.000.0000.000.000 de Marcos ( Papiermark) . Después de que el Rentenmark fue la moneda oficial, a partir del 30 de agosto el Reichsmark se convirtió en la única moneda de curso legal en Alemania, con un valor igual al del Rentenmark , que también tuvo curso legal hasta 1948.

Otro caso de hiperinflación que logró eliminarse con correctas medidas económicas fue el de Brasil. A consecuencia de erradas políticas económicas, en Brasil se desató una hiperinflación que, en marzo de 1990, llegó a 2.751%. Fernando Enrique Cardoso, logró acabar con la inflación, como ministro de Hacienda y luego presidente, con la implantación del Plan Real, que no era otra cosa que un plan ideado por el economista Edmar Bacha. En julio de 1994, se hizo evidente el fracaso del cruzado, que fue la moneda empleada para sustituir al cruceiro que era la moneda de curso  legal de Brasil en los años 80, época en  la que se manifestaron los peores efectos de la hiperinflación. El plan de crear el “bolívar soberano” para sustituir al “bolívar fuerte” es una copia o un clon de lo que hizo Brasil con el cruzado. Simplemente se eliminaron algunos ceros al precio de los bienes y se le cambió el nombre a la moneda sin tomar las medidas estructurales necesarias para eliminar la inflación. No se puso  ninguna restricción a la emisión de dinero inorgánico, tampoco se puso límite al aumento de gasto al gobierno con los que los déficits fiscales fueron financiados únicamente por deuda cuyo nivel llegó a niveles insostenibles. En 1994 Fernando Henrique Cardoso logró convencer al gobierno Brasilero que la inflación no se puede resolver utilizando medidas cosméticas y consiguió que se lograra la implantación del plan Real. Este plan consistió en adoptar la apertura comercial, implantar un agresivo plan de privatizaciones, atar el valor del Real (nueva moneda Brasilera) a lo cotización del dólar, eliminar los mecanismos de indexación del precio de los bienes (incluyendo los salarios) a los niveles de inflación. Este plan si tuvo éxito y desde entonces no ha habido aumentos acelerados de la inflación en Brasil

También se puede mencionar el caso de Argentina, país que también fue víctima de una hiperinflación que, en 1990, llegó a niveles del 2.314%. El economista, Domingo Felipe Cavallo, quien era ministro, concibió la llamada Ley de Convertibilidad, promulgada en 1991, según la cual el país solo podía emitir moneda respaldada totalmente por reservas. La implantación del plan de Cavallo tuvo éxito, en 1991 la inflación se redujo al 84%, al 17,5% en 1992, al 7,4% en 1993, llegando a eliminarla.

La hiperinflación pudo eliminarse en Alemania, Brasil y Argentina. Lo pudo porque en esos países se restauró la confianza y en ellos se contaba con el apoyo de industrias y/o de agroindustrias productivas.

El caso de Venezuela es tal vez único en el mundo. Sus niveles de hiperinflación van creciendo a alturas muy superiores a las de Brasil y Argentina y el gobierno de Maduro adopta medidas que lejos de disminuir la inflación lo que hacen es aumentarla. Ahora vemos que Maduro anuncia que va a acabar la inflación sustituyendo al bolívar  por otra moneda que llama “bolívar soberano” que solo le quita ceros al bolívar pero que no atenta de ninguna manera contra la inflación subyacente, medida cosmética a la que se vio obligado, después del rotundo fracaso del llamado “petro”. Esta reconversión monetaria (no una devaluación ni cambio de moneda) va a fracasar en su intento de frenar la inflación pues el costo logístico de cambiar el cono monetario es sumamente alto, y además con el paso del tiempo la inflación alcanzara a este nuevo cono ya que un mero cambio nominal no limita las fuerzas que impulsan a la inflación venezolana, que son, monetarias (liquidez), deficitarias, y fiduciarias (no hay confianza en la capacidad de los hacedores de política).Es por esto y mucho más que las políticas económicas de Maduro fracasarán, tal como fracasó Hugo Chávez. No va a lograr restaurar una confianza que no podrá lograrse mientras sea presidente y no cuenta con una estructura industrial y agroindustrial como la de los países antes citados. En conclusión. un “cambio de moneda” bien ejecutado sí puede eliminar la inflación, como también pueden hacerlo otras alternativas como la dolarización, pero esta reconversión monetaria de Maduro no es equivalente al cambio de moneda correcto como en el caso brasilero o alemán, es solamente un cambio cosmético y nominal.

VENEZUELA: ¿Puede una nueva moneda acabar con la hiperinflación?

Con Información de Analitica

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