Lapatilla agosto 29 2026, 10:07 amPosteado en: OpiniónCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Los 65.000 millones de barriles, la Constitución y el peligro de construir primero los negocios y dejar para después la República La salida de Nicolás Maduro del poder constituye un cambio extraordinario en la historia contemporánea de Venezuela. Pero sacar al hombre que encabezaba un régimen no significa necesariamente desmontar el sistema que ese régimen construyó. Esa diferencia es fundamental. Suscríbete aquí para hacerle seguimiento diario al rescate de Venezuela tras los sismos Venezuela no recuperará plenamente su República mientras sus poderes públicos no sean independientes, exista un Poder Judicial autónomo, un árbitro electoral confiable, libertad política efectiva y, finalmente, elecciones libres mediante las cuales los venezolanos puedan decidir soberanamente quién los gobierna. Por eso considero que Venezuela continúa atravesando una situación institucional excepcional. Podemos discutir si jurídicamente corresponde llamarla Estado fallido, Estado capturado o transición tutelada. Pero políticamente resulta difícil sostener que existe ya una normalidad republicana. Y precisamente dentro de esa anormalidad aparece ahora un anuncio que puede marcar el destino venezolano durante generaciones. 65.000 millones de barriles El presidente Donald Trump anunció el 28 de agosto que Estados Unidos alcanzó con Venezuela lo que calificó como “the biggest oil deal in world history”. Su declaración contiene una expresión mucho más trascendente: “majority U.S. control of more than 65 billion barrels of proven oil res
Fuente: La Patilla — Ver nota original