Venezuela completa extracción de material nuclear tras bombardeos estadounidenses

El régimen venezolano completó entre el 18 y el 29 de abril la retirada del material nuclear restante del Reactor Experimental RV-1 del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), una operación que llevaba casi tres décadas incompleta. La extracción se realizó con la participación de la Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA) de Estados Unidos, el Reino Unido y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). El material fue trasladado por tierra desde el IVIC, en el estado Miranda, hasta los muelles de Puerto Cabello en Carabobo, donde fue embarcado para su disposición final fuera del país.

La proximidad de los bombardeos estadounidenses del 3 de enero terminó por hacer urgente esta operación que Venezuela venía solicitando desde hace años sin respuesta suficiente. El ataque militar ocurrió a escasos 50 metros del antiguo reactor, incrementando objetivamente el nivel de riesgo y confirmando la necesidad inmediata de ejecutar la extracción. El canciller Yván Gil reconoció en un comunicado oficial que el ataque "en las inmediaciones de las instalaciones del IVIC" fue el catalizador que aceleró el proceso de retiro del material radiactivo.

El RV-1 fue el único reactor nuclear que operó en Venezuela y uno de los primeros de América Latina, concebido por el científico Humberto Fernández-Morán. El reactor alcanzó la criticidad en 1960 en el marco del programa Átomos para la Paz impulsado por el presidente estadounidense Dwight Eisenhower, que incluyó una donación de 300.000 dólares para su construcción. La instalación funcionó durante décadas como plataforma de investigación en física, radioquímica y producción de radioisótopos, hasta que cesó sus operaciones en 1991.

En 1997, Venezuela y el OIEA acordaron la clausura definitiva del reactor e iniciaron operaciones de retirada parcial del combustible nuclear gastado. Sin embargo, una parte significativa del material permaneció en las instalaciones bajo condiciones de enfriamiento y almacenamiento controlado durante más de dos décadas. Caracas reclamó repetidamente ante organismos internacionales la retirada de ese remanente, argumentando que los actores internacionales responsables de su origen debían adoptar las medidas necesarias para completar el proceso de desmantelamiento nuclear.

Fuente: Infobae — Ver nota original

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