Miles de venezolanos se concentraron este domingo en varias ciudades del país para exigir la liberación de presos políticos, en respuesta a una convocatoria internacional de María Corina Machado, líder opositora y premio Nobel de la Paz 2025. La manifestación se replicó en más de 150 ciudades alrededor del mundo, incluyendo países de Europa, América del Norte y América Latina. En Caracas, decenas de personas se reunieron frente a la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, conocida como El Helicoide, portando pancartas que exigían democracia y mostrando fotos de los detenidos junto a sus familiares.
La defensora de derechos humanos Sairam Rivas criticó duramente al Gobierno venezolano, afirmando que no puede hablar de reconciliación mientras El Helicoide continúe operando como centro de tortura. Rivas destacó que familias de presos políticos han permanecido en vigilia permanente durante cuatro meses fuera de varias cárceles desde enero, cuando las autoridades anunciaron una excarcelación de un número importante de personas que generó expectativas aún sin cumplirse. Por su parte, Diego Casanova, activista de la ONG Comité por la Libertad de los Presos Políticos, instó a no olvidar a los detenidos y denunció que persisten intactas las políticas de terror y persecución.
Desde Maracaibo, Jorge Bocourt, coordinador de Vente Venezuela, condenó que el libre pensamiento sea considerado un acto criminal en el país. El activista enfatizó la necesidad de liberar a todos los presos políticos para que puedan ejercer plenamente sus derechos constitucionales como ciudadanos. Bocourt también exigió una transición con elecciones libres y justas que garantice el rescate de la democracia, aunque el Gobierno ha priorizado temas económicos sobre el debate electoral.
Según la ONG Foro Penal, actualmente hay 454 presos políticos en Venezuela, entre ellos 41 extranjeros o con doble nacionalidad. Las manifestaciones coordinadas en más de 150 ciudades internacionales evidencian la magnitud de la preocupación por la situación política y de derechos humanos en el país. El movimiento refleja el descontento creciente de venezolanos tanto dentro como fuera de las fronteras respecto a la represión política y la falta de avances hacia la democracia.
Fuente: DW — Ver nota original