Venezolano conquista Toronto con arepas y sabor criollo

Luis Manuel Córdoba, nacido en Maturín pero radicado la mayor parte de su vida en Caracas, ha logrado convertirse en un empresario gastronómico exitoso en Toronto, Canadá. Aunque estudió Relaciones Internacionales en la Universidad Central de Venezuela, nunca ejerció su carrera profesional. En su lugar, desarrolló una pasión por la cocina que lo llevó a fundar su primer restaurante en Mérida en el año 2001, ubicado en el centro comercial Alto Prado. Posteriormente, se trasladó a Caracas donde junto a su hermano y una socia montó una empresa de catering llamada Sabores Gourmet, la cual trabajó con grandes empresas venezolanas como Polar, el Metro de Caracas, Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo y Laboratorios Abbott.

Durante varios años, Sabores Gourmet se posicionó como una empresa exitosa en Venezuela. Sin embargo, ante los cambios económicos del país y la partida de su hermano y socia, Luis se vio obligado a reinventar su modelo de negocio. Tras conocer a su esposa Verónica, la pareja reorientó la empresa hacia un enfoque diferente, abandonando los contratos corporativos para trabajar con clientes particulares en eventos familiares como cumpleaños, bautizos y bodas. A pesar de enfrentar inicialmente números rojos, lograron posicionar exitosamente la empresa antes de venderla, lo que les proporcionó el capital necesario para emprender el próximo paso de sus vidas.

La decisión de emigrar a Canadá marcó un punto de inflexión en la historia de Luis. El proceso migratorio comenzó en 2007 y, posteriormente, la familia logró establecerse en Toronto. Fue allí donde Luis decidió apostar por un food truck como su primer emprendimiento en Canadá. Aquella apuesta inicial, que él mismo describió como improvisada, resultó ser transformadora. Cuando abrió la ventana de su camión para vender arepas, rápidamente se formaron filas de personas curiosas deseosas de probar el plato tradicional venezolano que poco era conocido en la ciudad multicultural canadiense.

El éxito del food truck superó todas las expectativas iniciales y llevó al nacimiento de The Arepa Republic, un negocio que trascendió los límites de un simple camión de comida. Con el tiempo, la empresa no solo se ganó el paladar de los torontoneses, sino que se abrió camino entre los grandes nombres de la gastronomía canadiense, logrando participación en festivales reconocidos y acumulando diversos premios. Eventualmente, Luis expandió su visión al abrir un restaurante auténtico, consolidando así la presencia de la cocina venezolana en Toronto. Su historia representa un ejemplo de resiliencia emprendedora y cómo la pasión por la gastronomía criollo puede trascender fronteras, llevando consigo el sabor y la cultura venezolana al mundo.

Fuente: La Patilla — Ver nota original

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