Diario El Universal 22/09/2026 09:12 am Caracas.- El ciudadano venezolano Wilber Rafael Garcés Pérez, de 28 años, fue reingresado a un centro médico la noche del pasado lunes tras haber sido llevado a un centro de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) con una bala alojada en la espalda, producto de un disparo efectuado por agentes federales el domingo mientras realizaba entregas para la plataforma DoorDash en Austin, Texas. La abogada de inmigración del afectado, Kate Lincoln-Goldfinch, dio a conocer la información en una conferencia de prensa donde denunció que su defendido fue dado de alta de forma apresurada y trasladado a las instalaciones de Pearsall sin recibir el tratamiento o los analgésicos requeridos.Según lo reseñado por AP News, el incidente ocurrió cuando la camioneta sin distintivos de los agentes del ICE, embistió el vehículo de Garcés Pérez antes de abrir fuego en la parte posterior de su cuello. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmó que investiga el hecho y argumentó que el detenido contaba con una orden final de expulsión, aunque la defensa aclaró que el joven ingresó legalmente al país en 2024 mediante la aplicación CBP One, poseía permiso de trabajo y su orden de deportación respondió a la inasistencia a una audiencia debido a un error en la dirección del flujo de notificaciones.Durante la comparecencia ante los medios, el propio Garcés Pérez relató por vía telefónica las condiciones de su custodia inicial: “Estoy mal por el balazo que recibí y no he recibido la atención médica necesaria”, expresó el venezolano, añadiendo que los médicos del hospital no le retiraron el proyectil por estar alojado cerca de la columna vertebral y que dentro del centro de detención llegó a dormir en el piso sin recibir tratamiento paliativo.Por su parte, el representante demócrata Greg Casar consideró el retorno de Garcés Pérez al centro hospitalario como una medida necesaria para garantizar su salud e integridad de cara a l
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