Estados UnidosUna ola de reveses judiciales frena de nuevo la agenda de Trump a las puertas de las eleccionesLos jueces multiplican los rechazos a las propuestas de denfensa, inmigracion y las políticas de género de la Casa Blanca en un mes clave para Trump ComentarEl presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.SAUL LOEBAFPPablo R. SuanzesCorresponsal WashingtonCorresponsal WashingtonSEGUIR AUTORActualizado Miércoles, 10 junio 2026 – 00:14Washington El Departamento de Justicia crea un fondo de 1.800 millones de dólares para "compensar" a los aliados de Trump EEUU Vetada la entrada del mejor árbitro de África: la presión migratoria de la administración Trump marca el inicio del Mundial Guerra Donald Trump y el fracaso de un mundo sin reglas: "Sus decisiones sabotean el proceso de negociación" En las últimas semanas los tribunales han vuelto a convertirse en el principal problema para el Gobierno de Donald Trump. La atención mediática en EEUU está centrada en la guerra de Irán, la inflación o las celebraciones del 250º aniversario del país, pero más de una decena de órdenes, sentencias y decisiones han marcado el ritmo político. Es una acumulación de reveses muy importantes para la Administración a menos de cinco meses de las elecciones legislativas. No todos son definitivos, pues hay medidas cautelares o bloqueos temporales, como a la negativa a conceder permisos para parques eólicos y solares en terrenos federales, pero ilustran hasta qué punto los tribunales federales siguen siendo casi el único freno institucional a la agenda presidencial.La Administración afronta en los próximos meses una serie de batallas judiciales, algunas ante el Tribunal Supremo, que determinarán el alcance real de su poder. La más importante afecta a las políticas de inmigración, asilo y deportaciones, donde los tribunales deben decidir hasta qué punto el presidente puede actuar de forma unilateral invocando razones de seguridad nacional o retirar incluso la nacionalidad de quienes hayan nacido en EEUU pero sean hijos de personas sin papeles. También, está en juego su capacidad para utilizar fondos federales como herramienta de presión sobre estados y ciudades, condicionando subvenciones y ayudas a la adopción de determinadas políticas. O su fuerza para seguir adelante con su proyecto estrella: una sala de baile con un búnker gigantesco en la mismísima Casa Blanca.Si los tribunales fueron decisivos en sus primeros seis meses, llevando al límite las costuras institucionales y provocando un embrión de crisis constitucional, ahora vuelven a serlo. Ha tenido algunas victorias importantes, por ejemplo en materia de rediseño de distritos. Pero las decisiones en contra de estos días afectan a todo, desde grandes cuestiones políticas hasta los caprichos del líder. Así, por ejemplo, un juez anuló la decisión de la junta (nombrada a dedo por Trump al llegar al poder) del Kennedy Center de Washington, la institución cultural por excelencia, que aprobó un cambio de nombre para incluir el del presidente en el mausoleo de JFK.Furioso, Trump, que quería, además, cerrar el centro durante dos años para acometer unas obras de remodelación (que enmascararían la brutal caída de ingresos y asistencia de público desde la colonización personalista de la institución), dijo que renunciaba a la gestión del Kennedy Center y que le pasaba el testigo al Congreso.Otro juez, igualmente, está amenazando la celebración este domingo de un gran evento de la UFC, una serie de combates de artes marciales mixtas con el español Ilia Topuria, que coincide con el cumpleaños de Trump. El grupo que ha acudido al tribunal sostiene que la administración ha violado numerosas leyes federales de construcción, medioambiente y permisos para acomodar "un evento deportivo comercial privado profundamente corrupto", maquillado como "celebración patriótica", dando a la empresa de un amigo de Trump, Dana White, un acceso inédito a la Casa Blanca y al Lincoln Memorial, con unas obras más que llamativas e
Fuente: El Mundo — Ver nota original