Un ex preso de Guantánamo muere al frente de un grupo yihadista en Siria - EntornoInteligente

ABC de España / El yihadista Brahim Benchekrún (Casablanca, 4 de agosto de 1979) fue fotografiado y filmado poco después de morir este miércoles y su imagen colgada en distintas páginas web , entre ellas la de su propia facción. Este antiguo preso de Guantánamo era emir jefe en Siria del Movimiento Sham al Islam , integrado principalmente por marroquíes y próximo a la franquicia de Al Qaida en ese país, el Frente Al Nusra.

El escenario de la muerte del marroquí fue Latakia , la provincia donde la secta alauí del presidente Bashar Al Assad es dominante. Allí hace dos semanas que el Ejército sirio libra ante Al Nusra y varios grupos yihadistas de la oposición la denominada “Batalla del Botín”.

Benchekrún cayó en combate junto al jefe militar de su grupo, un egipcio conocido como Abú Safiya al Masri . Eran dos de los cientos -puede que miles- de yihadistas extranjeros llegados esencialmente desde Europa, norte de África y el mundo árabe para unirse a las filas insurgentes. El conocido jeque salafista marroquí Hassan Kettani se apresuró a compartir en su perfil de Facebook las condolencias por el fallecimiento de Benchekrún, que aparece en varios retratos rodeado de orlas de flores y corazones.

Las correrías de Benchekrún han sido recogidas por las cámaras de los teléfonos móviles de sus correligionarios en los últimos meses. Sus imágenes aparecen en vídeos colgados en la web Youtube. En ocasiones ha sido filmado en el frente de batalla, como el día de septiembre de 2013 en que murió el anterior jefe militar del grupo, Abú Hamza al Magrebi , que fue sustituido por el ahora también fallecido Abú Safiya al Masri. El propio Benchekrún se encargó de dirigir el funeral y pronunciar un sermón ante los restos de su amigo.

Cadáver de Benchekrún El yihadista marroquí fue detenido en Pakistán a finales de 2001 después de los atentados del infausto 11 de septiembre en Estados Unidos. Tras permanecer encarcelado bajo tropas norteamericanas en Bagram y Kandahar (Afganistán), pasó dos años y medio en la prisión estadounidense de Guantánamo y en agosto de 2004 fue entregado a las autoridades de su país, que lo dejaron en libertad condicional en marzo de 2005. Pocos días después mantuvo un largo encuentro con este corresponsal en Casablanca .

El Corán en la letrina “Lo de Guantánamo fue más largo en el tiempo, pero Afganistán fue mucho peor”, contó a ABC. “Nos impedían rezar. Cogían el santo Corán y lo arrojaban a las letrinas… Le explicábamos a los soldados que ese libro sagrado no es de los terroristas, sino que pertenece a todos los musulmanes”. Su relato, en voz baja y sin aspavientos, era el de un hombre abochornado que ni olvidaba ni perdonaba.

Días después de que ABC publicara la entrevista con Benchekrún -y de que el semanario “Newsweek” se refiriese también a las burlas sobre el Corán- el mundo árabe ardió en protestas con más de veinte muertos.

El preso 587 de Guantánamo fue encarcelado de nuevo en noviembre de 2005. Marruecos lo acusó de pretender organizar una célula de Al Qaida en el país.

No hay datos oficiales, pero algunos medios locales calculan que unos 200 yihadistas marroquíes han podido viajar en los últimos meses a combatir a Siria. Ese dato se puede multiplicar por tres o cuatro si se tienen en cuenta los marroquíes salidos desde sus países de residencia en Europa. Unos 700 es el número que maneja Vish Sakthivel, investigadora de The Washington Institute for Near East Policy .

Rabat no ha escondido su apoyo a los opositores frente al régimen de Damasco, pero reconoce también que la deriva yihadista de la insurgencia ha derrumbado sus expectativas. “Pensamos que iba a haber una oposición más coherente, pero desgraciadamente no la hay”, dijo la propia número dos de la diplomacia marroquí, Mbarka Bouaida, en una entrevista con ABC hace algunas semanas .

luis de vega Benchekrún dibuja su celda en Guantánamo en 2005 Bouaida reconocía el problema de la creciente presencia de marroquíes y otros extranjeros en el conflicto sirio. “Es un fenómeno internacional. También hay franceses o españoles . Es un problema que nos toca a todos, que debemos solucionar entre todos con mucha delicadeza.”. España ha visto cómo varios vecinos de Ceuta se han marchado a combatir a Siria e incluso han muerto en combate o llevando a cabo atentados suicidas. Las autoridades de Madrid y Rabat han desmantelado hace pocos días una red de envío de yihadistas a Siria que operaba a ambos lados de la frontera .

A los dos gobiernos preocupa que esos yihadistas regrensen un día a casa. “Es un problema (…) que hay que controlarlo para que no haya más marroquíes que vuelvan a su país con mala intención”, afirmaba la ministra delegada de Exteriores. Es seguro que Benchekrún no va a regresar, pero quedan muchos más en el frente de batalla.

Con Información de ABC de España

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