Trump trata de vender una victoria en Irán mientras Teherán mantiene el pulso nuclear La Administración Trump presenta el acuerdo como la prueba de una derrota estratégica del régimen de los ayatolás, pero este sigue en pie y las cuestiones centrales permanecen sin resolver Regala esta noticia Añádenos en Google Un iraní hace el gesto de la victoria al pasar en coche junto a una valla publicitaria en la que aparecen los difuntos líderes supremos iraníes. (EFE) David Alandete Corresponsal en Washington 15/06/2026 Actualizado a las 19:49h. Irán ha aceptado reabrir el estrecho de Ormuz, su programa nuclear ha quedado gravemente dañado, la economía del país atraviesa una situación crítica y Estados Unidos mantiene ahora contactos directos con figuras de máximo nivel dentro del sistema iraní por primera vez en décadas. Ése, … al menos, es el balance que la Administración Trump intenta que cuaje tras anunciar un principio de acuerdo para poner fin a la guerra, pese a que siguen abiertas cuestiones esenciales sobre el futuro del programa nuclear iraní, las concesiones que acabará recibiendo Teherán y la capacidad real de Washington para verificar que la República Islámica no vuelva a recorrer el mismo camino. Fue ese el mensaje central que dos altos cargos estadounidenses trasladaron este lunes durante una extensa conversación con periodistas. Más que una explicación técnica del memorando de entendimiento firmado entre Washington y Teherán, la llamada pareció un esfuerzo deliberado por fijar el relato de la guerra antes incluso de que exista un acuerdo definitivo. La sensación que dejaron los funcionarios no fue la de unos negociadores explicando un compromiso difícil, sino la de una Administración empeñada en presentar la propia negociación como la prueba de una victoria. Según la versión que ahora defiende Washington, Irán no llega a la mesa porque haya resistido la presión militar estadounidense e israelí, sino porque esa presión ha sido exitosa. Los responsables nort
Fuente: ABC Espana — Ver nota original