La administración Trump está aplicando la misma estrategia utilizada para derrocar al gobierno venezolano contra el régimen cubano. Con la acusación por asesinato contra el líder cubano Raúl Castro, el presidente estadounidense busca ejercer presión sobre el gobierno comunista de La Habana. Trump ha señalado públicamente a Venezuela como modelo de éxito en su política hemisférica, luego de que el ejército estadounidense arrestara a Nicolás Maduro por cargos de narcotráfico y su sucesora, Delcy Rodríguez, cumpliera con las exigencias estadounidenses.
En un mensaje publicado con motivo del Día de la Independencia de Cuba, Trump envió una advertencia directa a los líderes castristas: "La acusación y destitución de Maduro envió un mensaje claro a sus aliados socialistas en La Habana: este es nuestro hemisferio y quienes lo desestabilicen y amenacen a Estados Unidos enfrentarán consecuencias". Esta declaración refleja la determinación de la administración por replicar en la isla caribeña los resultados obtenidos en Venezuela mediante presión política y diplomática.
Funcionarios de la administración Trump han citado explícitamente la captura de Maduro como un modelo para lograr un cambio de régimen en Cuba. Durante una visita a La Habana la semana pasada, el director de la Agencia Central de Inteligencia, John Ratcliffe, mencionó el caso venezolano como advertencia directa de que las exigencias de apertura económica y política del gobierno estadounidense deben tomarse con seriedad. Según informó la propia CIA, funcionarios estadounidenses están buscando personas cercanas al régimen cubano con esperanzas de llegar a acuerdos que faciliten el cambio de gobierno.
La administración Trump busca encontrar lo que sus funcionarios han denominado una "Delcy cubana", refiriéndose a la líder interina venezolana por su cooperación con Estados Unidos. Esta búsqueda deliberada de negociadores dentro de la estructura de poder cubana indica una estrategia coordinada para presionar desde dentro y desde fuera al gobierno de Castro. La replicación de la estrategia venezolana en Cuba representa el enfoque más agresivo de Trump hacia la región, utilizando precedentes recientes como leverage diplomático y político.
Fuente: La Patilla — Ver nota original