Trump pone a prueba los límites del poder en el 250 aniversario de Estados Unidos

Trump pone a prueba los límites del poder en el 250 aniversario de Estados Unidos

Trump pone a prueba los límites del poder en el 250 aniversario de Estados Unidos El presidente celebra la independencia con un Supremo que amplía su control sobre el Estado, un Congreso sometido a su partido y una agenda de decretos que reabre el debate sobre los contrapesos constitucionales Regala esta noticia Añádenos en Google Trump empezó la celebración del 250 aniversario con un discurso en el emblemático Monte Rushmore. (Reuters) David Alandete Corresponsal en Washington 05/07/2026 a las 03:01h. Donald Trump llegó el viernes ya de noche a uno de los lugares sagrados de la historia estadounidense, el Monte Rushmore, y colocó su figura ante las de Washington, Jefferson, Roosevelt y Lincoln. No quiso el presidente elevarse por encima de los partidismos ni … de las divisiones que atraviesan el país. Frente a los rostros de los presidentes tallados en la roca, convirtió la ceremonia en un alarde de su propio poder: aseguró que hace dos años Estados Unidos era una nación «en declive», «ridiculizada» por el mundo, y que ahora es «el país más fuerte y respetado». «Todos los reyes, primeros ministros y presidentes nos respetan más que a cualquier otro país», dijo, antes de resumir su mensaje en una frase: «Hace dos años se reían de nosotros. Ahora solo nos respetan». Trump inauguró así unos fastos en los que la celebración de los 250 años de Estados Unidos se confunde también con la celebración de sí mismo y de una presidencia reforzada y con pocos límites. Lo hizo pocos días después de que el Tribunal Supremo ampliara su capacidad para destituir a responsables de agencias federales independientes. Una decisión que él presentó como la devolución de un poder que, a su juicio, corresponde plenamente a la Casa Blanca. Ante ese monte, el aniversario de la independencia quedó ligado a su relato de la restauración de gloria nacional: un país que dice haber rescatado del declive y una presidencia que se otorga más margen y autonomía para dirigirlo. Desde el primer advenimiento de Trump a la Casa Blanca en 2017, la expansión del poder presidencial ha sido gradual y, sobre todo, se ha dado por vía judicial. El Supremo, a tres de cuyos nueve jueces ha elegido él, ha ampliado la capacidad del presidente para controlar a quienes dirigen el Ejecutivo. En 2024, con su sucesor Joe Biden en el poder, reconoció además una amplia inmunidad penal para los actos oficiales del presidente, y después redujo la posibilidad de que los jueces bloqueen órdenes de la Casa Blanca en todo el país. No le ha dado poder ilimitado: la Reserva Federal conserva por ahora una protección especial y el Congreso mantiene sus facultades legislativas y presupuestarias. Pero el resultado es una presidencia con más control directo sobre la administración federal y menos barreras institucionales. Noticia relacionada Trump celebra los 250 años de EE.UU.: «Somos el país más fuerte y poderoso del mundo» David Alandete

Fuente: ABC Espana — Ver nota original

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