El juez Alvin Hellerstein negó la petición de arresto domiciliario para la exprimera dama, Cilia Flores, ya que consideró que representa un riesgo de fuga y apuntó a la gravedad de los nuevos cargos imputados, para justificar su negativa a conceder el beneficio. Caracas. La fiscalía estadounidense presentó una ampliación en los cargos contra el presidente depuesto de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, y los acusaron formalmente de conspiración para cometer torturas contra opositores y estadounidenses detenidos de forma arbitraria durante su administración. En jueves, 8 de octubre, se acusó a Maduro y Flores de la creación de un “sistema de represión que se basaba en la violencia contra la oposición política, las detenciones arbitrarias y la tortura de detenidos, incluidos ciudadanos estadounidenses”. Los documentos judiciales señalan que al menos tres ciudadanos estadounidenses figuran entre las víctimas de este sistema planteado. La modificación de la acusación formal reza que Maduro “autorizó el uso de tortura contra personas específicas y supervisó un sistema diseñado para emplear la tortura, la detención arbitraria y la violencia como medios de represión contra la oposición política”. Bocetos de Jane Rosenberg Este nuevo delito se suma a los cargos por narcotráfico que enfrenta la pareja presidencial venezolana, desde el 3 de enero cuando los detuvieron durante un operativo militar de los Estados Unidos, en Caracas. Persecución y violencia En la acusación se explica que la pareja se mantuvo en el poder “aterrorizando a presuntos opositores mediante la persecución y la violencia”. “Dicha tortura incluyó descargas eléctricas, asfixia, violación, desnudez forzada, aislamiento prolongado, inanición [privación de alimentos], celdas de castigo y tortura psicológica, tales como amenazas de dañar y matar a las familias de las víctimas, incluidos los niños”,dice la modificación presentada. El escrito señaló que centenares de venezolanos fueron “acosado
Fuente: Cronica Uno — Ver nota original