El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio anunció el 27 de mayo que Venezuela ha enviado al menos 10 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos desde enero del presente año, en el marco del acuerdo energético bilateral refrendado por ambos gobiernos. El funcionario realizó estas declaraciones desde la Casa Blanca junto al presidente Donald Trump, destacando el avance en las relaciones comerciales entre ambas naciones en materia petrolera.
Rubio enfatizó que el petróleo venezolano se comercializa actualmente a precio de mercado internacional, y subrayó que los ingresos generados por estas ventas van en directo beneficio del pueblo venezolano. Esta afirmación representa un cambio significativo en la narrativa de la administración estadounidense respecto a los fondos provenientes de la industria petrolera venezolana, sugiriendo una mayor transparencia en el manejo de estos recursos.
La supervisión de estas transacciones se realiza a través de mecanismos de control rigurosos que incluyen auditorías externas realizadas por la firma de consultoría internacional KPMG, así como la vigilancia directa del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Esta estructura de supervisión busca garantizar que los fondos lleguen efectivamente a la población venezolana y no sean desviados hacia otros fines.
El jefe de la diplomacia norteamericana agregó que la industria petrolera de Venezuela se encuentra en un proceso integral de reorganización y profesionalización, lo que sugiere un fortalecimiento institucional del sector energético bajo los nuevos acuerdos comerciales. Estos cambios reflejan los esfuerzos conjuntos de ambos gobiernos por restablecer y modernizar las relaciones económicas bilaterales.
Fuente: Banca Negocios — Ver nota original