Fuente de la imagen, Getty Images Juan Orlando Hernández llegó a Honduras el domingo después de cinco años fuera del país. El expresidente, que pasaba una condena de 45 años en una cárcel federal estadounidense por narcotráfico, fue liberado en diciembre pasado tras recibir un indulto de Donald Trump. Su regreso marca un giro inesperado en la historia política de Honduras. Hernández fue extraditado a Estados Unidos en 2022, poco después de dejar la presidencia. Ahora regresa mientras Nasry Asfura, su sucesor político del Partido Nacional, gobierna el país desde enero. Hernández llegó en vuelo privado al aeropuerto de Palmerola, en las afueras de Tegucigalpa. Lo recibieron familiares y cientos de simpatizantes que lo aclamaron. En un discurso improvisado, citó las palabras de Trump: "El presidente más bien informado del mundo revisó mi caso en detalle y reconoció que se cometió una injusticia. Es una cacería de brujas, el uso del sistema de justicia como arma política". Fuente de la imagen, Reuters Hernández ha insistido desde el juicio en que fue víctima de una persecución política orquestada por sus opositores de izquierda. Describió como "calumnias" las acusaciones en su contra. En Nueva York, los fiscales probaron que Hernández facilitó el paso de cientos de toneladas de cocaína colombiana hacia Estados Unidos. Lo hizo en alianza con capos del narcotráfico, incluido Joaquín "El Chapo" Guzmán. El tribunal determinó que Hernández se benefició personalmente de estas operaciones. Él lo negó siempre. Su administración, entre 2014 y 2022, coincidió con el pico de violencia en Honduras. El país alcanzó tasas de homicidio que lo posicionaron como uno de los más mortíferos del mundo. Trump concedió el indulto apenas días antes de las elecciones hondureñas de noviembre de 2025. En el mismo momento, amenazó con retener ayuda si Asfura no ganaba. Asfura resultó elegido y asumió en enero. Final de Más leídas Fuente de la imagen, Getty Images Anal
Fuente: BBC Mundo — Ver nota original