Lapatilla junio 29 2026, 7:00 amPosteado en: Actualidad, Nacionales, Terremoto VenezuelaCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Raúl Estévez, geofísico y profesor de la Universidad de Los Andes (Mérida, Venezuela) Venezuela acaba de ser sacudida por un doble terremoto que los expertos ya anticipaban, pero el país ha tenido que enfrentarlo a ciegas. En esta entrevista con EL MUNDO, Raúl Estévez, geofísico y profesor de la Universidad de Los Andes de Mérida, revela una realidad alarmante: de las 300 estaciones de monitoreo sísmico que existían en el país apenas funcionan cuatro y por qué el occidente de Venezuela era una “bomba de tiempo”. Por Nancy Velasco Salazar / elmundo.es URGENTE: Dos terremotos azotaron La Guaira y hemos preparado un reporte de información actualizada AQUÍ PREGUNTA. Se sabe en la cultura popular venezolana que cada cierto tiempo hay un gran terremoto. ¿Se esperaba este evento sísmico en Venezuela? RESPUESTA. No es extraño lo que pasó para nosotros los especialistas. Ese movimiento se produce por sectores. El sector central, en la falla de San Sebastián, produjo en 1967 el terremoto de Caracas. Después, en 1997 fue el sismo de Cariaco, que liberó los esfuerzos en el oriente. Faltaba que se liberara en el occidente de Venezuela para equiparar todos los movimientos. Desde finales del siglo pasado veníamos advirtiendo que probablemente el próximo gran terremoto sería en el occidente de Venezuela. A lo largo de estas fallas hay segmentos que pasan mucho tiempo sin terremotos, llamados brechas sísmicas o zonas de silencio sísmico, y lo más probable es que los siguientes terremotos se produzcan en esas dicha zonas. Donde ocurrieron esos terremotos había una zona de silencio sísmico. El hecho de que se produjeran dos terremotos es extraño, pero ha sucedido en otras ocasiones. Además, es curioso que hayan sido tan cercanos, con pocos kilómetros de diferencia entre los dos epicentros. P: ¿Se tienen datos exactos de los epicentros? R. No sabemos detalles exactos porque quedan muy pocas estaciones sísmicas en Venezuela. Hubo unas 300 estaciones, de las cuales quedan funcionando tres o cuatro. Se han descuidado por un problema de gobernanza. Los datos que tenemos provienen de estaciones internacionales del servicio geológico de Estados Unidos y de Europa. Se sabe que los epicentros estuvieron a unos 20 o 30 kilómetros al suroeste de la ciudad de Morón, donde empalman las fallas de Boconó y San Sebastián, una cerca de la población de Yumare y la otra cerca de Montalbán. P. ¿Cómo debería prepararse el país para afrontar este tipo de situaciones? R. En Venezuela quedamos pocos sismólogos bien preparados y las generaciones de relevo se fueron del país por los bajos salarios. Estamos muy desasistidos. Tenemos que formar nuevos recursos y restaurar la red nacional de estaciones sismológicas. En la Universidad de los Andes, en el laboratorio de sismología, trabajábamos 14 profesores y manteníamos 25 estaciones, pero desapareció por completo. El país quedó sin los profesionales necesarios para atender la sismicidad regional. P. ¿Qué medidas son aconsejables para la población venezolana? R. Antes de regresar a las viviendas que parecen menos dañadas, se recomienda que se revise si hay daños en la estructura, como en vigas y columnas. No se debe volver a entrar hasta que un profesional de ingeniería o bomberos entrenados evalúen la edificación. Además, se aconseja cerrar el gas por uno o dos días para evitar incendios por fugas o chispas, y tener precaución con el agua, que suele contaminarse por la rotura de tuberías. Es fundamental estar preparado para salir nue
Fuente: La Patilla — Ver nota original