El director de Laboratorio de Paz, Rafael Uzcátegui, pide condicionar la normalización con Venezuela a garantías verificables y sostiene que anunciar una fecha electoral reordenaría a todos los actores, incluido el oficialismo Para el sociólogo Rafael Uzcátegui, director de la ONG Laboratorio de Paz, lo relevante de la visita de Delcy Rodríguez a Nueva York no es si se toma o no la foto con Donald Trump, sino cómo se posiciona el resto de la comunidad internacional. «Esto da la oportunidad no solamente para posicionarse, sino también para condicionar esa renormalización a condiciones verificables en materia de democracia, estado de derecho y derechos humanos», dijo en entrevista con Noche D, de TalCual. Uzcátegui recordó que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU debe votar en los próximos días la renovación por dos años de la Misión de Determinación de los Hechos y del trabajo del Alto Comisionado en Venezuela. Advirtió que la renovación no está asegurada, porque «hay nuevos aliados en Miraflores» a quienes tampoco les gusta la arquitectura internacional de protección de derechos humanos. «La cosa está peleada», resumió. A su juicio, la llamada pausa en la represión responde a una lógica que ya describió la Misión: métodos duros cuando la sociedad se moviliza, como tras el 28 de julio de 2024, y métodos blandos, como las detenciones de corta duración, cuando no hay presión en la calle. Por eso insiste en que los defensores de derechos humanos deben seguir documentando y denunciando para que el tema no quede relegado por «la carrera por realizar negocios», en la que ubicó el cambio de postura de ExxonMobil. El sociólogo considera que el protagonismo de Washington es a la vez la principal fortaleza y la principal debilidad del gobierno de Delcy Rodríguez. Como ejemplo, citó el caso de Víctor Hugo Quero Navas y su madre, que generó titulares negativos a nivel internacional y que, según él, llevó a Estados Unidos a obligar a «sus tutelados» a reactivar las excarcela
Fuente: Tal Cual — Ver nota original