Gustavo González López fue designado este miércoles como nuevo ministro de Defensa de Venezuela, sustituyendo a Vladimir Padrino López quien ocupaba el cargo durante 12 años. Su nombramiento ha generado inmediata preocupación en organizaciones internacionales de derechos humanos, que califican el movimiento como un "reciclaje de impunidad". González López es un militar que ha sido sancionado por múltiples países debido a acusaciones de corrupción y graves violaciones de derechos humanos durante su trayectoria en organismos de seguridad venezolanos.
El nuevo ministro de Defensa cuenta con un extenso historial en cargos de inteligencia y seguridad. Fue director general del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) en dos períodos: entre 2014 y 2018, y nuevamente entre 2019 y 2024. También fungió como jefe de la Guardia de Honor Presidencial y dirigió la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim). Adicionalmente, ocupó el cargo de ministro de Interior entre 2015 y 2016, período durante el cual mantuvo simultáneamente su posición en el Sebin.
Las sanciones internacionales contra González López son significativas y documentadas. En 2015, durante la administración Barack Obama, Estados Unidos lo sancionó personalmente por ser "responsable o cómplice de actos significativos de violencia o conducta que constituyen un abuso o violación grave de los derechos humanos". La Unión Europea también lo sancionó, argumentando que durante su gestión en el Sebin, "funcionarios bajo su autoridad máxima cometieron actos de detención arbitraria, tortura y tratos crueles e inhumanos, incluyendo violencia sexual, en el centro de detención El Helicoide".
Organizaciones defensoras de derechos humanos han expresado profunda preocupación por este nombramiento. Juanita Gobertus, directora de la división de las Américas de Human Rights Watch, señaló que designarlo ministro de Defensa implica "mantener intacta la estructura represiva y premiar a quien debería ser investigado por gravísimas violaciones de Derechos Humanos". Rafael Uzcátegui, codirector de Laboratorio de Paz, calificó el nombramiento como "una terrible señal para la posibilidad de una transición a la democracia" y subraya que no había "un candidato peor o con más acusaciones encima de violaciones de derechos humanos", considerando a González López como el funcionario sobre el que existe "más evidencia en graves crímenes contra la humanidad".
Fuente: BBC Mundo — Ver nota original