PUERTO RICO: "Thoroughbreads": dos chicas y un asesinato - EntornoInteligente

El Nuevo Día / Olivia Cooke y Anya Taylor-Joy demuestran en este filme por qué son dos actrices jóvenes con trayectorias prometedoras en el séptimo arte. (Suministrada) En el centro de la trama de “Thoroughbreads” , largometraje de Focus Features que estrena hoy en las salas de Fine Arts, hay una promesa de un acto violento. Dos adolescentes han decidido que tienen que asesinar a un adulto.

 Amanda (Olivia Cooke), una joven que asegura estar completamente libre de sentimientos, está considerándolo para ayudar a la que fue a su mejor amiga en la escuela elemental. Lily (Anya Taylor-Joy) primero reacciona ofendida, pero luego es seducida por la idea de una vida  sin el abuso verbal y físico de su padrastro. Vale la pena dejar claro que el guionista y director Corey Finley ha decidido presentar su ópera prima   como una comedia de humor negro que late con un corazón perverso y oscuro. 

Lo otro que es necesario resaltar es que, como cineasta, Finley está más interesado en explotar la presión que escala entre sus personajes ante la posibilidad de un acto violento y no en la violencia como tal. La primera escena del filme muestra a Amanda mirando intensamente al caballo que ha tenido desde su infancia. El próximo encuadre confirma la presencia de un cuchillo, que más tarde nos enteramos para qué fue utilizado. El que sea más tarde en la historia es parte de la estrategia de Finley. El busca todas las oportunidades posibles para dejarle saber al espectador que él no cree en la gratificación instantánea. 

Como resultado de esto la primera sección del filme esta cargada de insinuaciones y manipulaciones creadas para que el espectador quede sumergido en la frecuencia de dos jóvenes que deliberadamente están planificando un asesinato.

 Finley logra esto tomándose su tiempo y explorando de formas directas e indirectas el terreno psicológico de  las protagonistas. Afortunadamente el filme cuenta con un elenco fenomenal. Independientemente de que la trama pierda un poco de gasolina durante la última sección del cine, las interpretaciones de Cooke y Taylor-Joy logran que sus personajes sean fascinantes de principio a fin. A los esfuerzos de ellas  se  suma la última interpretación de Alton Yelchin, como un traficante de drogas cuya ofensa más grande es su falta de honestidad, y el excelente trabajo Paul Sparks como el padrastro de Lily.

Durante la última sección del filme, Sparks tiene uno de los mejores momentos donde con un monólogo acertado su personaje destruye todas las excusas que Lily ha utilizado para convencerse que ella es una víctima que se está defendiendo. Finley planta esta semilla de duda en el público y se deleita en dejarles saber que el filme va a terminar sin una contestación clara a esa interrogante. 

PUERTO RICO: “Thoroughbreads”: dos chicas y un asesinato

Con Información de El Nuevo Día

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