La Jefatura Superior de Policía de Madrid habría silenciado las irregularidades que presuntamente cometía el comisario Jesús María Gómez Martín cuando dirigía la Comisaría del Aeropuerto de Barajas. Según documentación a la que accedió THE OBJECTIVE, un inspector subordinado denunció en 2021 y 2022 actuaciones irregulares ordenadas por el mando policial, incluyendo trato preferencial en trámites administrativos de cruce de fronteras a personalidades, tramitación irregular de autorizaciones de desplazamiento de extranjeros durante la pandemia, y uso de instalaciones policiales del aeropuerto por empresarios afines al comisario principal.
La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal investiga actualmente estas anomalías en el marco del caso Plus Ultra y el presunto entramado alrededor del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Las pesquisas indican que el comisario del Delcygate, quien dirigió el operativo en Barajas la noche que llegó la exvicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez, habría beneficiado a miembros de la trama facilitando la entrada de extranjeros sin requisitos e incluso borrando historiales policiales. El responsable policial, actualmente jefe de la Jefatura Superior de Canarias, presuntamente habría recibido gratificaciones y pagos por estos servicios.
Lo más grave es que la institución policial conocía desde hace al menos cinco años parte de estas irregularidades. Un inspector de Barajas elevó una nota informativa el 29 de marzo de 2022 al jefe operativo territorial de Madrid detallando con órdenes concretas, fechas y nombres propios las actuaciones ilícitas que tuvo que acatar junto a otros compañeros por orden de Gómez Martín. En lugar de ser investigado internamente, el relato fue ignorado y sirvió para castigar al denunciante con un traslado forzoso a la Comisaría de Chamartín.
El afectado recurrió en los tribunales y logró recuperar su puesto en el Puesto Fronterizo de Madrid, demostrando la irregularidad de su sanción. Este caso refleja cómo la estructura policial madrileña aparentemente optó por encubrir irregularidades graves en lugar de investigarlas, permitiendo que un mando presuntamente implicado en irregularidades continuara ascendiendo en la carrera policial hasta ocupar cargos de mayor responsabilidad.
Fuente: La Patilla — Ver nota original