El presidente de la Asociación Bancaria de Venezuela (ABV), Pedro Pacheco Rodríguez, advirtió que los ciberataques en el país han aumentado significativamente y que la Inteligencia Artificial Agéntica representa una amenaza exponencialmente mayor para todos los sectores económicos. Durante el III Congreso Internacional de Ciberseguridad organizado por el gremio bancario, Pacheco enfatizó que no solo el sistema financiero, sino la totalidad de la economía venezolana debe prepararse de manera proactiva para enfrentar estos nuevos riesgos digitales que evolucionan constantemente.
Según el ejecutivo, el sector financiero ha asumido un rol fundamental en generar conciencia sobre esta problemática entre sus clientes y stakeholders. Pacheco explicó que en la actualidad, otorgar créditos requiere analizar no solo los tradicionales estados financieros, flujos de caja e inventarios, sino también evaluar los riesgos de ciberseguridad asociados a cada cliente. Esta nueva realidad obliga a las instituciones bancarias a considerar que un cliente podría dejar de cumplir sus obligaciones financieras si es víctima de un ciberataque, afectando así su capacidad de pago.
La Inteligencia Artificial Agéntica representa un salto cualitativo en las amenazas digitales comparada con la IA tradicional, según Pacheco. Estos nuevos agentes poseen capacidad de pensamiento lógico y pueden tomar decisiones autónomas mediante algoritmos sofisticados, identificando vulnerabilidades específicas en sus víctimas para ejecutar ataques dirigidos y efectivos. Esta capacidad de análisis y adaptación hace que la amenaza sea significativamente más peligrosa que las generaciones anteriores de ciberdelincuencia.
Pacheco señaló que así como Venezuela atrae cada vez más la atención de inversionistas internacionales, también se ha convertido en objetivo prioritario de ciberdelincuentes globales. Para contrarrestar esta tendencia, el país necesita elevar sus estándares de seguridad en todos los sectores mediante un cambio profundo en la cultura organizacional, no únicamente con mayor inversión tecnológica. La alta dirección de las organizaciones debe involucrarse activamente en asuntos de seguridad informática, reconociendo que esta ya no es responsabilidad exclusiva de departamentos técnicos sino una prioridad estratégica empresarial.
Fuente: Banca Negocios — Ver nota original