A partir del lunes 1 de junio entró en vigor en Venezuela el nuevo aumento del pasaje urbano, fijado en 140 bolívares, equivalentes a aproximadamente 0,25 dólares según la tasa oficial. El anuncio fue realizado por Jacqueline Farías, ministra de Transporte del gobierno, quien informó que la medida será publicada en Gaceta Oficial y permanecerá congelada durante los meses de junio y julio, aunque será revisada de manera mensual posteriormente.
Este incremento representa un golpe significativo para la economía de los venezolanos, especialmente porque el salario mínimo se mantiene congelado en apenas 130 bolívares mensuales desde marzo de 2022. Esta situación ha generado que el costo de un único pasaje urbano ahora supere el salario mínimo mensual, evidenciando la profunda crisis económica que atraviesa el país y el deterioro del poder adquisitivo de la población.
El nuevo monto fue acordado durante una reunión del Órgano Superior de Transporte celebrada en Caracas con representantes del sector transporte. Estos últimos venían exigiendo ajustes tarifarios ante el incremento de los costos operativos y la constante devaluación de la moneda venezolana, factores que han impactado gravemente sus operaciones.
La medida refleja la compleja situación económica que vive Venezuela, donde la inflación y la devaluación monetaria continúan erosionando los salarios reales de los trabajadores. Mientras el gobierno intenta mantener cierta estabilidad en las tarifas de transporte mediante congelamientos parciales, la realidad es que el costo de vida sigue superando ampliamente los ingresos de la mayoría de los ciudadanos venezolanos.
Fuente: La Patilla — Ver nota original