Lapatilla junio 06 2026, 10:28 amPosteado en: OpiniónCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Hoy en día hablar de telecomunicaciones ya no significa solo llamadas o acceso a internet. Es hablar de productividad, innovación, competitividad y desarrollo económico. Sin embargo en Venezuela particularmente, el sector atraviesa un momento crítico: redes estancadas, inversiones limitadas, fuga de capital humano, y por todo esto -a pesar de su enorme potencial de crecimiento y rentabilidad- se mantiene un entorno que no resulta aún suficientemente atractivo para el capital privado que puede recuperarlo, ni nacional ni extranjero. Durante los años del socialismo, Venezuela ha sufrido un fuerte deterioro de su planta de telecom por la desinversión, motivada por la inseguridad jurídica y patrimonial, el intervencionismo estatal, y la inestabilidad económica, desembocando en la obsolescencia de redes y atraso tecnológico en la mayor parte del sector. Venezuela atraviesa un plan de TRES FASES, déjanos tu correo y te actualizaremos al momento A pesar de este panorama, el país no parte de cero. Existe infraestructura de base, talento técnico disponible en la población profesional residente y en una diáspora dispuesta a regresar, y una demanda insatisfecha que bien gestionada, podría convertirse en una oportunidad inmediata. La clave está en tomar decisiones concretas en el corto plazo. Con la expectativa del retorno de la democracia han comenzado a aparecer señales de interés, empresas privadas y operadores internacionales han retomado planes de inversión para adquisiciones o expansión de redes y servicios. Esta nue
Fuente: La Patilla — Ver nota original