Un grupo de organizaciones y activistas venezolanos lanzó una campaña de recolección de firmas para exigir que el Estado venezolano permita una visita "in loco" de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a centros de detención y cárceles del país. Esta iniciativa surge en medio de crecientes denuncias sobre desapariciones forzadas, incomunicación y graves violaciones a los derechos humanos contra personas privadas de libertad por motivos políticos. La plataforma Granito de Arena impulsa esta iniciativa buscando aumentar la presión internacional para que la CIDH pueda ingresar a Venezuela y verificar directamente las condiciones de detención en los centros de reclusión.
La Comisión Interamericana ha reiterado en varias oportunidades su interés en realizar esta visita de verificación técnica, pero hasta ahora el Estado venezolano no ha autorizado su ingreso al país. Los organismos de derechos humanos sostienen que una visita permitiría constatar las condiciones reales de detención, recopilar testimonios directos de víctimas y familiares, así como documentar denuncias de tortura, aislamiento prolongado y desapariciones forzadas temporales que continúan registrándose.
La campaña toma como símbolo emblemático el caso de Víctor Hugo Quero Navas, quien murió bajo custodia del Estado venezolano. Su familia denunció durante meses la falta de información sobre su estado de salud y las restricciones para visitarlo. Su madre, Carmen Navas, falleció posteriormente tras dedicar los últimos meses de su vida a exigir justicia para su hijo. Las organizaciones promotoras advierten que decenas de detenidos permanecen incomunicados o sin acceso regular a visitas, abogados privados y atención médica independiente.
La petición pública busca movilizar apoyo ciudadano y diplomático bajo la consigna #CIDHEnVzlaYA, exigiendo que el Estado venezolano permita el ingreso inmediato de observadores internacionales a los centros de detención. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, órgano autónomo de la Organización de Estados Americanos, es el encargado de supervisar el respeto a los derechos humanos en la región y ha insistido en la necesidad de observar directamente la situación venezolana.
Fuente: La Patilla — Ver nota original