Lapatilla junio 23 2026, 2:52 pmPosteado en: Actualidad, InternacionalesCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Delcy Rodríguez, la presidenta en funciones de Venezuela, durante una reunión con funcionarios estadounidenses en Caracas en abril. Crédito: Todd Heisler/The New York Times El presidente Donald Trump y los nuevos líderes de Venezuela han presentado su insólita alianza como un éxito rotundo. Por: NY Times Venezuela atraviesa un plan de TRES FASES, déjanos tu correo y te actualizaremos al momento Trump dijo la semana pasada que Venezuela “se ha convertido en un país feliz” gracias a todo el dinero proveniente del nuevo comercio con Estados Unidos. Liberada de las sanciones estadounidenses, Delcy Rodríguez, la presidenta venezolana elegida por él mismo, ha estado viajando por el mundo y mostrando sus reuniones con líderes globales. Pero detrás de este relato de éxito, los socios venezolanos de Trump enfrentan dificultades cada vez mayores para satisfacer las distintas expectativas del pueblo venezolano, los inversionistas extranjeros y los funcionarios estadounidenses. Estas tensiones revelan el desafío fundamental del plan de enorme control de Washington para crear un protectorado rico en recursos en Venezuela tras la captura de su anterior líder, Nicolás Maduro, en enero. La supervisión de Estados Unidos ha comenzado a abordar lo peor de la corrupción crónica del país bajo el mandato de Maduro, pero aún no ha supuesto una diferencia para los venezolanos de a pie. Para la mayoría, la vida sigue siendo tan difícil como lo era antes del ataque de Estados Unidos. La inflación anual, aunque está bajando, sigue siendo la más alta del mundo con un 524 por ciento. Los salarios han aumentado, pero siguen en niveles bajos. Y la moneda de Venezuela, el bolívar, ha seguido desplomándose desde que Rodríguez asumió el poder. En los mercados de cambio no oficiales que utiliza la mayoría de los venezolanos, un dólar cuesta un cuarto más que el tipo de cambio oficial establecido por el gobierno. Esta brecha ha alimentado la inflación y ha fomentado la fuga de capitales. Puedes leer la nota completa en NY Times Compártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Fuente: La Patilla — Ver nota original