Lapatilla julio 20 2026, 4:47 pmPosteado en: Actualidad, Nacionales, Terremoto VenezuelaCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Un bombero rescata a un perro de un edificio colapsado en Caracas después del doblete sísmico del mes pasado. Pedro Mattey/Associated Press Mientras Venezuela cuenta sus muertos, retira los escombros de los edificios derrumbados y comienza la larga recuperación de los devastadores terremotos del mes pasado, ha surgido otra consecuencia del desastre: las mascotas que quedaron heridas, huérfanas o separadas de sus dueños. Por Tibisay Romero y Genevieve Glatsky | The New York Times Suscríbete aquí para hacerle seguimiento diario al rescate de Venezuela tras los sismos Los voluntarios están reuniendo a perros y gatos con familias que habrían perdido a sus parientes, sus hogares y casi todo lo demás. Otros cuidan a mascotas cuyos dueños están desaparecidos o fallecidos, o tratan de ayudar a las familias que no tienen cómo cuidar de sus animales. Gabriela Alves con su perro, al cual encontró con vida una semana después de los terremotos, en un restaurante McDonald’s que se utiliza como centro de salud temporal y centro de reunificación de mascotas en La Guaira.Crédito: Ricardo Arduengo/Reuters “Todo el mundo se estaba abocando a rescatar, pero también hay personas que lograron salir con sus mascotas y no tienen el sustento, el alimento para darles”, dijo Nieves Peña, directora de una organización de rescate animal, Mi Primer Rescate. Un gato entre los escombros de un edificio dañado en Mare Abajo, La GuairaCredit…Raul Arboleda/Agence France-Presse — Getty Images En el estado costero de La Guaira, que fue el más afectado por los sismos, “todo está cerrado, todo está destruido”, dijo Peña, “no hay dónde comprar Perrarina ni proteína”. Su organización, con sede en la ciudad de Valencia, viajó a La Guaira el día después de los terremotos del 24 de junio para tratar a animales heridos, distribuir comida para mascotas a familias desplazadas y crear una red de hogares de acogida en tanto ubicaban a los dueños de las mascotas. Perros rescatados en un refugio de animales en La Guaira. Crédito:Gaby Oraa/Reuters Aun cuando las personas que sobrevivieron al desastre están lidiando con el trauma de perder a sus seres queridos y no tener un hogar, las mascotas sobrevivientes también enfrentan desafíos. “Hay mucho estrés para los animales”, dijo Peña, “cambios de clima, de espacios. Eso los puede inmunosuprimir y eso puede traer enfermedades virales”. Lea más en The New York Times Compártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Fuente: La Patilla — Ver nota original