Lapatilla junio 25 2026, 6:44 pmPosteado en: Actualidad, InternacionalesCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Búsqueda de sobrevivientes entre los escombros en Catia La Mar, Venezuela, el jueves.Crédito.Adriana Loureiro Fernandez para The New York Times Abuelos, niños pequeños, hermanos. Venezolanos que viven en distintas partes del mundo recurrieron a las redes sociales para publicar fotografías de familiares desaparecidos, con la esperanza de que alguien los reconociera después de los dos devastadores terremotos que sacudieron el país el miércoles. Por The New York Times Venezuela atraviesa un plan de TRES FASES, déjanos tu correo y te actualizaremos al momento Algunas personas se enteraron de que sus seres queridos estaban vivos, aunque heridos, y que se desconocía su paradero. Otras recibieron la noticia de que habían muerto, y muchas más seguían sin aparecer. Okarina Castaño, quien trabaja en un banco de Miami, dijo que su hermano, Carlos Castaño, la llamó el jueves por la mañana. Carlos Castaño vive en Los Corales, una zona costera al este del aeropuerto de Caracas, donde se registraron daños graves. Okarina recordó que su hermano le dijo: “‘Estoy vivo, estamos vivos. Acabamos de salir de los escombros, lo logramos’”. Y añadió: “Pero creo que mi suegra no lo logró”. Él había estado atrapado toda la noche entre los escombros. Aunque su esposa, Eliana Palacios, de 40 años, y su hija de 12, Danna, habían salido con heridas, no sabía a qué lugar las habían llevado. Había estado buscando desesperadamente por los hospitales, dijo Castaño. La familia también había sobrevivido a un gran deslave en 1999 que cobró miles de vidas en la misma zona, añadió ella. La experiencia había sido traumática. “Mi hermano está en shock”, dijo Castaño. “Me dice que está muy adolorido”. Brigeanner Soto, una venezolana que vive cerca de Dallas, estaba desesperada por saber algo de su hermana Gabriela Orfao, de 18 años. Lea más en The New York Times Compártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Fuente: La Patilla — Ver nota original