Un estudiante en el interior de su escuela en Centro Habana. (Álvaro Ybarra Zavala) «No me cuenten Cuba» Marta María Ramírez creyó en la Revolución. Hoy denuncia al régimen que habla en nombre de aquellos ideales y cuestiona a quienes, desde fuera del país, siguen confundiendo la utopía con la realidad de la isla Regala esta noticia Añádenos en Google Texto y fotos: Álvaro Ybarra Zavala 19/07/2026 a las 01:14h. Su nombre es Marta María Ramírez y nunca quiso esconderse tras un seudónimo ni encontrar refugio en el anonimato. Prefirió asumir las consecuencias de decir su nombre, de mirar de frente y sostener sus palabras. Hay algo en su mirada que delata una vida … de convicciones. Una mirada serena, pero marcada por los años dedicados a defender unos principios en los que creyó hasta el punto de estar dispuesta a sacrificarlo todo por ellos. Marta es compromiso, coherencia y lucha. Tres palabras que difícilmente encuentran espacio bajo un régimen como el cubano, un término que, paradójicamente, todavía hoy le cuesta pronunciar. «Llamar dictadura al régimen cubano no me da miedo. Sí, claro que siento miedo. Pero lo que me cuesta trabajo es nombrarlo así porque yo crecí allí. Crecí creyendo que podíamos construir un mundo mejor. Decirlo es también una traición a mí misma, a mis ideales, a mi vida y a todos los sacrificios que hicimos. También a los de mi familia, que participó durante todo el proceso revolucionario. Tanto la rama materna como la paterna hicieron lo que pudieron. Unos escondían armas y apoyaban a los rebeldes en el centro de Cuba; otros distribuían y vendían los bonos del Movimiento 26 de Julio». Una mujer descansa en la terraza de su casa situada en La Habana vieja. (Álvaro Ybarra Zavala) No habla desde el resentimiento, sino desde la contradicción de quien un día creyó y después tuvo que enfrentarse a la realidad. Periodista, activista feminista y firme defensora de los derechos humanos, Marta conoce el precio que puede llegar a tener la libertad de
Fuente: ABC Espana — Ver nota original