No hay capturas por crimen de tendero en La Boquilla - EntornoInteligente

Entornointeligente.com / La ropa, la moto y la fisionomía son puntuales. El crimen del tendero Jorge Eleazar Agudelo Noreña, ocurrido el miércoles a las 11:20 de la mañana en el corregimiento de La Boquilla, tiene un testigo.

El relato de ese hombre le permite a patrulleros que implementan el “plan candado” retener a dos personas como sospechosas del hecho. Horas después, los arrestados son dejados en libertad, pues quien los señala decide callar.

El testigos no sostiene ante la Fiscalía el relato que le entrega a la Policía segundos después de la desgracia. A falta de denuncia, los señalados quedan libres, y nuevamente la investigación está en cero. Sin rastro de culpables, ni móviles.

Mientras los investigadores arman el rompecabezas, los dolientes de Jorge llegan ayer a la morgue de Medicina Legal, en Zaragocilla, para reclamar el cuerpo.

Se pensaría que quieren dar una versión de quién es Jorge o por lo menos exigir justicia, pero en realidad manifiestan que no desean hablar.

De esta manera hacen el papeleo necesario para trasladar a Agudelo Noreña a su natal Rionegro, de donde parte hace más de un año para hacerse futuro en el corregimiento turístico.

Balas certeras Como la mayoría de antioqueños, Jorge Eleazar es echado para adelante. Tiene en mente un negocio y decide ponerlo lejos de su tierra.

Es así como llega a La Boquilla. Ahí se gana la confianza de sus clientes con buen trato, amabilidad y por supuesto el crédito.

El cariño que le tienen los residentes del barrio Bogotá, donde ubica su tienda, queda bañado de tristeza el miércoles cuando un sicario entra al local, y sin pronunciar palabra, le dispara dos veces.

Los proyectiles van directo a la cabeza de Jorge, quien muere en el acto. Dicen en el pueblo que en las afueras del negocio hay un sujeto esperando al matón en una moto, en la que huyen sin que alguien intente detenerlos.

A diferencia de otras tiendas, la de Jorge no tiene cámaras de seguridad. Quizá se siente confiado luego de tantos meses en el pueblo, que no lo ve necesario. A esto se le suma que en la calle tampoco hay cámaras. Quienes cometen el crimen huyen con la certeza de que no hay nada, por ahora, que los señale.

LINK ORIGINAL: El Universal

Entornointeligente.com

Advertisement

Nota de Prensa VIP

Smart Reputation