Un cónclave realizado hace una semana en Panamá entre la Plataforma Unitaria Democrática, María Corina Machado y sectores del chavismo disidente produjo un manifiesto divulgado por la coalición opositora el 28 de mayo. El documento resume las principales demandas de la oposición para lograr una transición hacia la democracia y propone una negociación directa entre la oposición mayoritaria, bajo la coordinación de Machado, con el gobierno interino de Delcy Rodríguez para alcanzar elecciones libres y transparentes. Los firmantes consideran indispensable el diseño de un cronograma electoral verificable y la renovación total del Consejo Nacional Electoral con personalidades independientes.
La propuesta de negociación directa genera interrogantes sobre su viabilidad, especialmente considerando el rechazo que genera la figura de Machado entre la cúpula chavista, al punto de que aún no cuenta con garantías para un regreso seguro a Venezuela. Politólogos consultados señalan que la implementación de este planteamiento enfrenta obstáculos significativos en el seno del Partido Socialista Unido de Venezuela, donde la exdiputada y Premio Nobel de la Paz enfrenta una oposición considerable.
Según el analista político Piero Trepiccione, el Manifiesto de Panamá es un documento necesario que esperaban la sociedad venezolana y los países con relación directa con el país. Trepiccione enfatiza que Venezuela funciona como un laboratorio cuyo proceso podría servir como referencia para otras naciones como Cuba, Nicaragua y la región en general. El documento resulta importante porque clarifica la lucha política, económica y social, y configura un contrapeso necesario de cara a la democratización.
Los expertos consultados subrayan que la incidencia de Estados Unidos será fundamental tanto para que la negociación se realice como para garantizar el respeto a los resultados electorales. Aunque existe rechazo hacia Machado en las filas chavistas, la realpolitik se impone y no puede ignorarse el peso de ciertos actores políticos en el contexto actual. Trepiccione advierte que, más allá de preferencias, Machado representa el principal referente opositor en estos momentos y su apertura a la negociación con el interinato resulta estratégicamente importante.
Fuente: Efecto Cocuyo — Ver nota original