México y su debilidad económica

Entornointeligente.com /

Como es ya evidente, la recuperación económica está seriamente comprometida; la desigual salida del Covid, la persistente falta de Estado de derecho, la aguda obstrucción de cadenas de abasto, con una inseguridad creciente y atípicos niveles de inflación nos llevan a entender, pero, sobre todo, a la acción con relación al futuro de la economía. Contrario a lo que muchos creen, tenemos un gobierno que entiende de economía; tanto el secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O como la Junta de Gobierno del Banxico, son profesionales de la materia, aún más relevante es escuchar al presidente sobre la necesidad por detener la inflación equiparándola al combate a la pobreza. Ya sea por razones de ética económica o político-electorales es de reconocerse que las autoridades financieras estén conscientes de la situación. No obstante, las graves circunstancias ameritan, además de conocimiento, pericia en la instrumentación de los muy limitados instrumentos con los que cuenta una economía como la mexicana que, infortunadamente, tiene considerables deficiencias estructurales y que nadie ha podido cambiar. Por un lado, hemos desaprovechado el avance democrático como sustento para la construcción de una política fiscal robusta por lo que nos encontramos con pocos que pagan, intereses de la deuda pública en aumento y, exorbitantes necesidades de gasto de gobierno, en una insana dinámica por décadas, en la que cada administración se crecen los derechos, pero no crecen las obligaciones que debemos cumplir todos sin excepción.

En el otro lado de la ecuación, tenemos una política monetaria que requiere reafirmarse todos los días debido a los muchos años de autoritarismo político que llevaron al manoseo de la base monetaria para crecer artificialmente a la economía, resultando en memorables y tristísimas devaluaciones con fuga de capitales. En su novel autonomía Banxico ha llevado a conducir sus responsabilidades con credibilidad, autonomía de la política fiscal pero cierta dependencia de la FED y excesiva aversión a los ajustes cambiarios. A lo anterior se suma la escasa penetración del crédito en la planta productiva y, la insuficiente acreditación del sistema financiero en la sociedad. Claramente lo fiscal y lo monetario siguen siendo limitados y rupestres en comparación con la evolución del comercio exterior que va a la mitad del camino, sino sucede nada con el T-MEC, de ser protagonista en lo que será el área de integración más dinámica de los próximos 100 años. El comercio interior, sin embargo, representa el área más débil de la estructura económica de México; nuestro mercado interno sigue careciendo de conectividad, sin logística con poco crédito y un gasto de gobierno que no impacta realmente en el crecimiento. En los últimos años el sector industrial es prácticamente inexistente mientras que el sector primario comienza a resentir seriamente los estragos de la inseguridad vía crimen organizado. Así, lo consciente del gobierno de López Obrador se enfrenta a las deficiencias estructurales de la economía, la urgencia de EU y Canadá por integrarnos aún más rumbo a la nueva arquitectura económica internacional y, sobre todo, a la mala costumbre mexicana de revolver lo político con lo económico.

Archivado en:

Auctoritas Carlos Alberto Martinez Castillo Doctor en Desarrollo Económico y Derecho y Filosofía

AUCTORITAS Profesor en la Universidad Panamericana, Ibero y TEC. Ha trabajado en el Banco de México, la Secretaría de Hacienda, la Presidencia de la República y en Washington, DC. Autor de libros en historia económica, regulación financiera, política monetaria, economía y ética.

Lee más de este autor México y su debilidad económica

La tragedia de la política fiscal

La gravedad de la inflación

La realidad económica de Latinoamérica

Inflación mundial y la autonomía relativa de Banxico

LINK ORIGINAL: El Economista

Entornointeligente.com