Lapatilla octubre 01 2026, 5:14 pmPosteado en: Actualidad, Nacionales, Terremoto VenezuelaCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn La Guaira, Venezuela. 24 de septiembre de 2026. Maquinaria pesada trabaja en un complejo habitacional destruido, con hileras de edificios severamente afectados al fondo. Foto: Adriana Loureiro Fernández/MSF “Yo estaba en un edificio que colapsó. Quedé bajo los escombros y pensaron que estaba muerta cuando me sacaron. Solo recuerdo que estaba corriendo y caímos fuerte, en el abismo”, relató Elvira, de 76 años, mientras recibe atención psicológica de Médicos Sin Fronteras (MSF). “Aquí llegué con mucha crisis. No es fácil lo que yo viví. Todo me asustaba, lloraba mucho, no dormía. La psicóloga me sacó los nervios. Quiero salir de lo que estoy pasando. Quiero volver a ser la que era”, agregó Elvira. Suscríbete al newsletter más leído de Venezuela y entérate primero A 100 días del doble terremoto que sacudió Venezuela el 24 de junio, la emergencia ha cambiado significativamente. Lo que inicialmente se centró en salvar vidas y atender a los heridos se ha convertido en una crisis marcada por las consecuencias prolongadas de la incertidumbre, el desplazamiento y el impacto emocional que todavía sufren las personas afectadas. LA GUAIRA, VENEZUELA. 22 DESEPTIEMBRE DE 2026. Milaidy Mateus, de 59 años, camina junto a su vecina Faurianis Ochoa, de 19, y AshleyColmenares, de 3, en un campamento instalado frente a un complejo habitacional que se derrumbó parcialmente durante el doble terremoto. “Agarré a los niños cuando pasó, pero no podía corre; gritaba y me caía por el movimiento de
Fuente: La Patilla — Ver nota original