El influencer argentino Diego Omar Suárez, conocido como "Michelo", reaparició este viernes 22 de mayo a través de imágenes y videos filtrados desde una clínica de Caracas. Las grabaciones muestran al propagandista con hematomas visibles en el rostro, mientras se encuentra bajo un proceso administrativo de deportación ejecutado por el Saime. Su reaparición ocurre días después de su misteriosa desaparición de las redes sociales y tras semanas lanzando acusaciones explosivas contra funcionarios chavistas.
Según documentos oficiales del Saime difundidos en redes, las autoridades iniciaron la "revocatoria de permanencia y orden de salida del territorio nacional" contra el ciudadano argentino. Los cargos administrativos lo acusan de difundir contenidos que "afectaron la paz pública, la convivencia nacional y la estabilidad institucional", así como de promover "el desconocimiento de autoridades" e incentivar "escenarios de confrontación política". Estos cargos llegaron justo después de que Michelo comenzara a denunciar públicamente una supuesta traición interna dentro del chavismo.
En las últimas semanas previas a su desaparición, el influencer aseguró que organismos de seguridad permitieron sin resistencia la operación militar estadounidense del 3 de enero contra Fuerte Tiuna. Además, sostuvo que Delcy y Jorge Rodríguez terminaron negociando una transición política con el aval de Donald Trump, afirmaciones que generaron controversia en las redes sociales. Mientras tanto, sus cuentas principales desaparecieron o quedaron inactivas, siendo su perfil "MicheloPicante" eliminado por completo.
La incertidumbre sobre lo ocurrido aumentó cuando la madrugada del viernes anterior aparecía un comunicado publicado por su supuesto "equipo", donde afirmaban que Michelo no podía comunicarse "por razones de fuerza mayor" y pedían no sacar "conclusiones apresuradas". La desaparición de sus publicaciones más recientes y la falta de actividad en redes han generado dudas sobre las circunstancias reales que rodean su situación actual y su permanencia en Venezuela.
Fuente: La Patilla — Ver nota original