La líder opositora aclaró que “el objetivo superior” es la libertad de Venezuela y, ahora, “lo que conviene a los efectos” es “acelerar una transición

María Corina Machado. Foto Oliver Contreras / AFP
La líder opositora venezolana María Corina Machado confirmó este miércoles que no tiene previsto reunirse con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, en su visita al país europeo este fin de semana.
“En determinados momentos conviene y en otros no conviene ciertas reuniones para tal objetivo y, por lo tanto, en este momento esa reunión no está prevista”, expresó la Premio Nobel de la Paz 2025 en una entrevista en la Cadena Cope, recogida por Europa Press.
Aclaró que “el objetivo superior” es la libertad de Venezuela y, ahora, “lo que conviene a los efectos” es “acelerar una transición y el retorno de los venezolanos a la libertad”.
En contraposición, Machado se reunirá tanto con el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, como con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y con el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, además de visitar al líder de Vox, Santiago Abascal.
Entre sus encuentros, destaca la que hará al alcalde madrileño porque éste le otorgará la Llave de Madrid, por su “compromiso con los derechos humanos”.
“La lucha no se detiene. Estamos más cerca que nunca. Miren, nada ni nadie va a detener esta lucha. Nada ni nadie. Nosotros estamos comprometidos con una democracia electoral, con una libertad plena”, destacó Machado.
La relación de Pedro Sánchez con Venezuela
La negativa de María Corina Machado a reunirse con Pedro Sánchez pone de relieve la tensa relación entre la líder opositora y el jefe del Ejecutivo español, cuya política hacia Venezuela ha sido calificada de “calculada e inmoral ambigüedad” por sectores que exigen una postura más firme contra el régimen chavista.
Reconocimiento negado: A pesar de que las elecciones de julio de 2024 evidenciaron una victoria aplastante de Edmundo González, el gobierno de Sánchez se ha negado sistemáticamente a reconocerlo como presidente electo.
Aunque su gobierno no reconoció los resultados oficiales por falta de transparencia y exigió la publicación de las actas, el PSOE votó en contra de la resolución del Congreso español que reconocía a González como presidente electo.
La sombra de Zapatero y los escándalos: La relación está marcada por la figura del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, quien actúa como mediador oficioso y cuya cercanía con Miraflores es vista con profunda desconfianza por la oposición.
A esto se suman escándalos como el “Delcygate”, donde la justicia y medios han señalado que el entorno de Sánchez facilitó el paso ilegal por España de Delcy Rodríguez, pese a las sanciones de la Unión Europea.
Asilo vs. Liderazgo político: Aunque Sánchez define el asilo a líderes como Edmundo González como un “gesto de humanidad”, Machado y otros dirigentes han criticado la falta de un verdadero liderazgo de España en la arena internacional para presionar por una transición real.
Para muchos, Madrid ha pasado de ser un aliado histórico a un actor pasivo que evita llamar “dictador” a Maduro para no comprometer sus equilibrios políticos internos.
Alineación internacional: Tras eventos recientes como la detención de Maduro por parte de Estados Unidos en enero de 2026, Sánchez ha sido criticado por liderar un frente que cuestiona las acciones internacionales contra el régimen, situándose, según sus detractores, “en el lado incorrecto de la historia”.
Esta distancia de Machado con la Moncloa contrasta con su sintonía con figuras como Isabel Díaz Ayuso y Alberto Núñez Feijóo, quienes han mantenido un respaldo sin fisuras a la causa democrática venezolana frente a lo que consideran una “traición” del sanchismo.