Lapatilla julio 27 2026, 8:44 amPosteado en: OpiniónCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn En un reciente mensaje dirigido al presidente Donald Trump y su secretario de Estado Marco Rubio, el recientemente excarcelado Cnel. (GN) José de Jesús Gámez Bustamante, después de 14 años de prisión, y aún mantenido en custodia de casa por cárcel, posiblemente le haya dado la solución al gobierno de los EEUU en relación a qué hacer con las Fuerzas Armadas venezolanas, reducidas ahora a su mínima expresión tras 27 años de continuo desmantelamiento como cuerpo integrado para la defensa del país. Utilizando la misma Constitución de 1999, el Cnel. (GN) Gámez Bustamante razona la última parte del Artículo 329 que indica que “La Fuerza Armada Nacional podrá ejercer las actividades de policía administrativa y de investigación penal que le atribuya la ley” (ver Justia Venezuela, Artículo 329, en https://venezuela.justia.com/federales/constitucion-de-la-republica-bolivariana-de-venezuela/titulo-vii/capitulo-iii/#articulo-329). Esta orden puede provenir perfectamente de quien ejerza la presidencia de la República como comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional: Suscríbete aquí para hacerle seguimiento diario al rescate de Venezuela tras los sismos “Además, y lo más importante es que en el mismo artículo (Artículo 329 CRBV), por mandato constitucional, la Fuerza Armada Nacional cumplirá (podrá ejercer) funciones de policía administrativa; entiéndase, como parte del orden interno mediante tal mandato no hay discusión, sino el cumplimiento, no por convicción, sino por coerción de tal mandato. Por ello, lo que le estoy diciendo se torna axiomático, indiscutible. Los militares pasarán a ser parte de la fuerza de una policía nacional con sus dos órganos doctrinarios: un órgano de investigación judicial para investigar los delitos y un órgano de policía uniformada para reprimir y prevenir el delito, no a la población. Y expreso todo esto para no retardar, esperando que un grupo de pusilánimes, oportunistas, corruptos, malformados, sean llamados a exponer su ignorancia…” (ver República TV, ¡Rompe el silencio! El coronel Gámez Bustamante lanza un mensaje que nadie esperaba, en https://www.youtube.com/live/r4_he42J5wE?si=dcTXtyGajt8aDwKZ). De ser establecido así, la Fuerza Armada Nacional podría desaparecer tal y como la conocemos en la actualidad, dejándole el campo libre a las fuerzas militares de los EEUU para custodiar y defender las fronteras de Venezuela, lo que de manera irresponsable desapareció de la lista de actividades prioritarias de nuestros militares desde hace poco más de un cuarto de siglo. Nuestras fronteras fueron abandonadas por el régimen o negociadas por ellos con grupos paramilitares y de la guerrilla colombiana dedicados al tráfico de narcóticos, oro y otras riquezas extraídas de zonas entregadas en consignación. El nivel de destrucción organizativa de nuestras Fuerzas Armadas es tal que difícilmente pueda ser el sostén de cualquier gobierno democrático que pueda construirse posterior a esta tragedia de destrucción masiva institucional de Venezuela. El lamentable estado de nuestra institución militar se demostró de manera abierta al no poder ser de ayuda alguna a la población tras los dos terremotos del 24 de junio, no solo por la incapacidad técnica y organizativa de poder asistir a la población ante una tragedia natural, sino porque demostraron que no se encontraban allí para cuidar de los venezolanos, sino al régimen que azota a Venezuela desde hace 27 años, lo que ha originado un repudio generalizado de la población. Esta situación obliga a los EEUU, como regent
Fuente: La Patilla — Ver nota original