Lapatilla julio 24 2026, 6:20 amPosteado en: Destacados, Nacionales, Terremoto VenezuelaCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Javier Navarro antes de busqeuda y rescate en La Guaira el 22 de julio.MAXWELL BRICENO Javier Navarro descansa sobre una montaña de botas de hule. Tiene los ojos rojos por el polvo, la falta de sueño que amortigua con un cigarro tras otro y los momentos en los que llora de rabia y dolor, como cuando reclamó a quienes operan las maquinarias que no avanzaran en las demoliciones de los edificios colapsados. Perdió a nueve familiares en una de las enormes torres de la Misión Vivienda en Caraballeda que cayeron tras los sismos del 24 de junio. Esta semana esperaba las cenizas de su madre, la última que lograron sacar, pero aún le quedan cuatro cuerpos dentro. Por El PAÍS Suscríbete aquí para hacerle seguimiento diario al rescate de Venezuela tras los sismos Los fallecidos por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 han superado los 5.300, según el más reciente parte publicado por el Gobierno. Por la cantidad de personas que, un mes después, aún esperan en los alrededores de algunos edificios, muchos calculan que todavía quedan centenares de víctimas bajo los escombros. En los balances oficiales no se especifica si los cuerpos recuperados son de hombres, mujeres o niños, ni en qué sectores vivían. Tampoco se habla de desaparecidos. No se sabe cuántos faltan. El contador de muertos aumenta cada día sin que esté claro en qué momento y en qué número se detendrá. Rescatista saca escombros en La Guaira, este jueves.Ariana Cubillos (AP Photo/Ariana Cubillos) Las personas que han perdido sus viviendas son más de 17.000 y Delcy Rodríguez, entregó esta semana los primeros 240 apartamentos. Al mismo tiempo, la mandataria —que impone medallas a perros y rescatistas y anuncia planes de reconstrucción— intenta gestionar el desastre bajo la tutela de Washington, en un país que ya vivía en un terremoto institucional y político desde la intervención militar estadounidense del 3 de enero de este año. “Perdí a mi mamá, mi abuela, una hija, un nieto, mi hermana, mi sobrino, mi padrastro, todas las amistades que teníamos ahí”. Javier intenta nombrarlos a todos, pero la memoria no lo ayuda. Ha pasado un mes entero al pie de las ruinas donde vivió durante más de una década con su familia. En 2014 fue desalojado de la Torre de David, un rascacielos financiero inconcluso en el centro de Caracas —abandonado tras una crisis bancaria— que varias familias ocuparon por falta de vivienda. El edificio se convirtió en una favela vertical y también en un fenómeno expositivo de la Bienal de Venecia. De aquellas ruinas los trasladaron a las de las hoy desplomadas OPP, identificadas así por las siglas de la Oficina de Planes Presidenciales que las construyó. Para leer la nota completa ingrese AQUÍ Compártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Fuente: La Patilla — Ver nota original