Fuente de la imagen, Getty Images "Es solo un partido de fútbol", dijo enfático el técnico de la selección Argentina, Lionel Scaloni, cuando le preguntaron por el partido de la semifinal del Mundial 2026 entre su selección e Inglaterra. Tal vez sea cierto. Es solo un partido de fútbol, pero que hace parte de una rivalidad futbolística que se remonta a generaciones atrás. Inglaterra contra Argentina por un puesto en la final de la Copa del Mundo. Icónico. Generacional. Clásico. Cuesta encontrar las palabras adecuadas para hacer justicia a una ocasión de esta magnitud. Este miércoles, en Atlanta, Lionel Messi jugará contra Inglaterra por primera vez en su carrera, mientras los actuales campeones del mundo intentan impedir que los "Tres Leones" de Thomas Tuchel pongan fin a 60 años de frustraciones. Es una rivalidad mundialista que comenzó en 1962 y que desde entonces ha estado marcada por goles extraordinarios, controversias y tarjetas rojas. Por la "Mano de Dios" y el "Gol del Siglo". Pero no se trata únicamente de una rivalidad sobre el terreno de juego. Las tensiones políticas, especialmente en torno a la Guerra de las Malvinas/Falklands en la década de 1980, han condicionado la relación entre ambas naciones. Jugadores y aficionados argentinos siguen haciendo referencia al conflicto en canciones relacionadas con el fútbol. Final de Más leídas Antes de uno de los partidos más importantes en la historia de Inglaterra, en BBC Mundo repasamos la rivalidad mundialista entre ambos equipos. Puede sorprender a muchos que, de los cinco encuentros disputados entre ambos en una Copa del Mundo, sea Inglaterra quien tenga ventaja en el balance, aunque ha pasado bastante tiempo desde la última vez que ganó uno que realmente tuviera trascendencia. Dado que su último enfrentamiento mundialista fue en Corea-Japón 2002, jóvenes de ambos países ni siquiera recordarán esta rivalidad, por lo que está bueno darle un pequeño repaso a la historia Fuente de la imagen, Getty Images (Rancagua, Chile – fase de grupos) Un partido bastante simplón en comparación con lo que vendría después. Los goles de Ron Flowers, Bobby Charlton y Jimmy Greaves dieron a Inglaterra una ventaja insalvable de 3-0, antes de que Argentina anotara el gol de consolación en los minutos finales. Ambos equipos terminaron la fase de grupos con una victoria, una derrota y un empate, pero Inglaterra avanzó a la siguiente ronda gracias a una mejor diferencia de goles. Los "Tres Leones" serían eliminados por Brasil en los cuartos de final. Fuente de la imagen, Getty Images ImprobableEl nuevo podcast de BBC Mundo sobre un amor que triunfó contra todo pronóstico Episodios Fin de Podcast (Londres, Inglaterra – cuartos de final) ¿Fue este el partido donde nació la rivalidad futbolística entre ambos países? Posiblemente. Las dos selecciones se enfrentaron en cuartos de final en un encuentro que Argentina, todavía hoy, sostiene que le fue arrebatado injustamente, al considerar que el gol de la victoria de Geoff Hurst fue en fuera de lugar. Sin embargo, aquello fue solo la punta del iceberg en cuanto a la polémica. El capitán argentino Antonio Rattín fue expulsado a los 33 minutos por dos acciones cometidas en apenas tres minutos. La primera fue una zancadilla a Bobby Charlton; la segunda, seguir protestando al árbitro alemán Rudolf Kreitlein. El partido se detuvo durante casi ocho minutos porque Rattín se negó a abandonar el terreno de juego. Inglaterra resistió en un encuentro extraordinariamente tenso. El seleccionador inglés Alf Ramsey llegó a describir al equipo argentino como unos "animales" e insistió en que sus jugadores no intercambiaran camisetas con los rivales. El defensa inglés George Cohen, campeón del mundo en 1966, recordó aquel partido en una entrevista con The Guardian en 2009: "Entrar fuerte al balón está bien. Pero lo que había eran otras cosas más rastreras: escupitajos, tirones del pelo de la nuca, tirones de orejas. Intentaban intimidarnos. El problema fue que, cuando s
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