Las pequeñas y medianas empresas vencen sus miedos e incorporan aprendices de FP dual - EntornoInteligente

Entornointeligente.com / El Mundo / Las asociaciones sectoriales y territoriales, claves para que este modelo formativo se pueda implantar con éxito en estas compañías

El desconocimiento, la falta de recursos o de tiempo echan para atrás a algunas pymes

La FP dual, una alternativa para escapar del paro

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Francisco Belil, vicepresidente de la Fundación Bertelsmann: “La FP dual es la medicina que necesita el país”

Algunas pequeñas y medianas empresas no han oído ni siquiera hablar de la Formación Profesional Dual, a otras les suena pero afirman que no tienen recursos ni tiempo para incorporar aprendices y otras, cada vez más, se animan a tener un chico o una chica formándose en su compañía porque están seguros de que es el mejor camino para hacerse con una buena cantera.

Desde que en 2012 se aprobara la norma que regula esta modalidad formativa, que combina el aprendizaje en el centro educativo y en la empresa, no ha parado de crecer el número de alumnos inscritos y de empresas participantes, aunque aún estamos lejos de la implantación que este modelo tiene en otros países de Centroeuropa. En España apenas un 3% de los estudiantes cursa FP dual (pese a una inserción laboral del 70%), frente a países como Alemania, donde casi un 60% de los estudiantes se decanta por esta vía formativa.

Aunque, sin duda, el modelo alemán es un referente de éxito, lo cierto es que nuestro país necesita desarrollar su propia fórmula, puesto que nuestro tejido empresarial es muy distinto al germano. Por eso, incorporar a las pymes es clave para que la FP dual despegue en España y contribuya, como ya hace en otros estados, a reducir nuestro aún elevado paro juvenil.

Es cierto que a priori las grandes compañías lo tienen más fácil para incorporar aprendices, pero desde la Fundación Bertelsmann defienden que “la FP dual es perfectamente posible en las pymes como lo demuestran multitud de proyectos”.

Ahora bien, son conscientes deque las pequeñas y medianas empresas necesitan algunos incentivos para vencer sus reticencias iniciales. Por ejemplo, explica Guillem Salvans, senior project manager de esta organización, pueden recurrir a la figura de un tutor externo o pedir apoyo a asociaciones de su sector para realizar sus primeros proyectos de FP dual”.

Dificultades Las pymes que quieren acoger aprendices se enfrentan en ocasiones con dificultades. No tienen muy claro cómo con sus escasos recursos van a poder dedicar un empleado para que desempeñe funciones de tutor en la empresa, ni cómo van a encargarse de aspectos burocráticos como las calificaciones y valoraciones de los alumnos… “Otras veces”, añade Salvans, “no tienen la capacidad de poder formar en todos aquellos contenidos que demanda el título de FP con el que se hace el proyecto”.

Soluciones para sortear los obstáculos Pero ninguna de estas dificultades es insalvable. Los tutores externos pueden ser una excelente alternativa para sortear los obstáculos. “Esta persona es la encargada de tutorizar el aprendizaje en diversas micropymes y realiza todas las gestiones burocráticas”, señala este experto de la Fundación Bertelsmann.

Además, los aprendices pueden ir rotando entre diversas empresas del mismo sector, de tal manera que reciban todos los conocimientos que demanda el centro educativo y puedan completar con éxito el programa dual. Se trata, en definitiva, de que al igual que rotan en una gran empresa por distintos departamentos, aquí amplíen su formación en diversas empresas.

Asimismo, las pymes pueden recurrir a la ayuda de organizaciones patronales, ‘clústers’, asociaciones territoriales o sectoriales para completar sus carencias.

“Aunque es verdad que para las pymes de entrada resulta un poco más difícil implantar la dual, hay muchos sistemas para que ellas también puedan participar. La pequeña y mediana empresa tiene que entender que la formación es fundamental y que ahí le va su supervivencia”, sostiene Francisco Belil, vicepresidente de la Fundación Bertelsmann.

Experiencias de éxito Pese a que la empresa que dirige, Matas Ramis , no lleva mucho tiempo incorporando aprendices, Alex Masana está más que satisfecho con la experiencia. El gerente de esta compañía de 30 empleados, dedicada a la climatización y a la instalación eléctrica, oyó hablar por primera vez de la FP dual a través de la fundación y decidió probar.

“Aunque es nuestro primer año, estoy muy contento. Normalmente no tienes oportunidad de contratar a gente de 17 y 18 años, y esto te permite traer juventud a la empresa”, asegura Masana. Además, precisa, “no sólo nos ha revolucionado el gallinero, también nos está aportando conocimientos de programas de última generación que nosotros no empleábamos”.

En total, el joven aprendiz hace 40 horas semanales, 26 de ellas en la empresa y recibe una remuneración de 450 euros brutos al mes. “Él está encantado y nosotros, también”, añade Masana, que reconoce que sin la ayuda de la fundación no hubieran dado el paso por la “burocracia y todos los trámites que tienes que completar”. “Pero la fundación nos lo ha puesto muy fácil al actuar de intermediarios a nivel legal, con el centro educativo… Así no tienes que ser una empresa grande para implantar la dual”, concluye.

Satisfecho también con la experiencia está Félix de Federico, director general de Salutic y Orquesta Soluciones, dos empresas de consultoría tecnológica y desarrollo de software para medianas y grandes empresas ubicadas en la localidad malagueña del Rincón de la Victoria. La primera más enfocada al sector de la salud y la segunda, orientada a pymes del sector de la formación, la alimentación y la fabricación. Entre las dos cuentan con más de 30 empleados, entre ellos, aprendices.

“Trabajamos con alumnos de la FP dual desde febrero de 2016. No conocíamos esta modalidad formativa, pero cuando nos presentaron la posibilidad, lo vimos como una opción interesante”, explica De Federico.

Actualmente tienen trabajando con ellos a cinco aprendices: tres de primer curso, que hacen 18 horas semanales en la empresa, y dos de segundo curso, que pasan más tiempo en la compañía. En total, 40 horas semanales.

“El tener aprendices nos aporta sobre todo la posibilidad de conocerlos y evaluar su potencial para una posible incorporación una vez que terminen sus estudios”, afirma, al tiempo que defiende que “aunque su incorporación en la empresa implica la dedicación de recursos propios, compensa porque consigues formar a jóvenes en tu forma de trabajar y en la filosofía de tu empresa desde el inicio”.

¿Cómo lograr una alianza de éxito? En primer lugar, para que implantar la FP dual en una pequeña y mediana empresa sea un éxito es muy importante, según señalan los expertos, que la pyme esté convencida de que se trata de una inversión y no de un coste. De que puede servirles para formar una cantera que esté alineada con los valores de su compañía. Además, tienen que ser conscientes de que van a llevar a cabo una labor formadora y comprometerse con ella. El tutor de la empresa tiene que estar en permanente contacto con el tutor del centro educativo para coordinar mejor la formación que recibe el joven aprendiz. En total, el tiempo que pasará el alumno en la pyme se distribuirá entre 530 y 800 horas durante los dos cursos de su grado. Desde la Fundación Bertelsmann recomiendan que la empresa pague al estudiante porque consideran que de esta manera pueden atraer a los mejores candidatos. De momento, la ley no obliga a una remuneración, por lo que cada comunidad autónoma elige si es obligatorio pagar al alumno o no.

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Con Información de El Mundo

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