Trump redibuja la estrategia antiterrorista con foco en cárteles y la infiltración iraní venezolana

La nueva estrategia antiterrorista del segundo mandato de Donald Trump marca un giro decisivo en las prioridades de seguridad estadounidense, desplazando el enfoque tradicional del yihadismo hacia amenazas internas del continente americano. El documento identifica a los cárteles de droga y pandillas transnacionales como la Mara Salvatrucha y el Tren de Aragua como objetivos prioritarios, elevándolos de organizaciones criminales a grupos terroristas capaces de impactar directamente la seguridad nacional. Esta reclasificación refleja una transformación fundamental en cómo Washington conceptualiza las amenazas contemporáneas a su territorio.

Lo más significativo es que la estrategia vincula estas amenazas continentales con el régimen chavista y sus conexiones con redes islamistas internacionales. El documento presenta la captura de Nicolás Maduro dentro de la operación Resolución Absoluta como parte integral de esta lucha antiterrorista, catalogándolo como un "dictador venezolano ilegítimo" que opera como jefe de un cártel aliado de Irán y su brazo terrorista Hizbolá. Con esta formulación, la Casa Blanca integra a Venezuela completamente en la arquitectura antiterrorista estadounidense, trascendiendo las tradicionales políticas de sanciones y control del narcotráfico.

La administración Trump resalta que esta estrategia representa una ruptura explícita con las políticas anteriores y la vincula directamente con la seguridad fronteriza y la nueva doctrina de fuerza presidencial. El documento invoca la histórica Doctrina Monroe al afirmar que "después de años de abandono, Estados Unidos reafirmará y hará cumplir la Doctrina Monroe para restaurar la preeminencia estadounidense en el hemisferio occidental". Esta reactivación de principios geopolíticos del siglo XIX busca justificar una intervención más agresiva en los asuntos latinoamericanos bajo el argumento de la protección territorial nacional.

En este contexto, Trump ha ordenado combatir a los cárteles con "todo el Gobierno", estableciendo como objetivo degradar y eliminar su capacidad de afectar la seguridad nacional estadounidense. La estrategia representa un enfoque integral que combina operaciones militares, contrainteligencia y diplomacia coercitiva para enfrentar estas amenazas. Sin embargo, el documento no especifica si la influencia iraní identificada en Venezuela ha sido completamente neutralizada bajo el actual gobierno de Delcy Rodríguez, dejando interrogantes sobre la continuidad de estas conexiones geopolíticas.

Fuente: ABC Espana — Ver nota original

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