08 Jul, 2026 02:26 a. m. ESTGuardarEliana García, de 19 años, revisa su teléfono móvil mientras amamanta a su bebé Gael Jesús —nacido en La Guaira un día después de los terremotos del 24 de junio— en un refugio de la Escuela Bolivariana 10 de Marzo en Maiquetía, estado de La Guaira, Venezuela, el 7 de julio de 2026 (Paula Ramon/AFP)El devastador doble sismo que sacudió la costa de Venezuela no solo dejó más de tres mil, sino que también marcó el inicio de la vida de un niño en medio de la tragedia. La historia de Eliana García y su familia se entrelaza con el drama de La Guaira, donde otras cientas de personas buscaron refugio tras el devastador doble terremoto.Cuando las primeras réplicas aún sacudían el suelo, Eliana, con 38 semanas de embarazo, sintió las contracciones en el improvisado campamento de un campo de béisbol. Había llegado allí huyendo del peligro de los edificios colapsados, sin imaginar que daría a luz en esas condiciones.PUBLICIDADEsa noche, mientras la ciudad costera se llenaba de gritos y socorristas trepaban ruinas para rescatar a sobrevivientes, la joven de 19 años debió enfrentar el parto que los médicos habían descartado como opción. “Sentía como ganas de orinar. Pero pujaba y pujaba y como no salía nada entendí que el bebé venía”, relató García a la agencia AFP.Las circunstancias del parto fueron extremas: sin agua, sin guantes y apenas con alcohol en gel, una paramédica que buscaba a sus familiares entre los escombros acudió al llamado de auxilio. Alumbrada solo por linternas de teléfonos, asistió a Eliana en plena madrugada. No hubo recursos médicos disponibles, y la improvisación fue la única opción: “Ahí no teníamos cómo cortar el cordón, y la gente comenzó a quitarse las colitas del cabello y lo amarramos en dos extremos, con mucho alcohol”, recordó Julia Di Giuseppe, cuñada de Eliana.PUBLICIDADScarlett Goitia sostiene al bebé de su hermana Eliana García —quien dio a luz tras los terremotos (Martin Bernetti/AFP)En medio de las réplicas
Fuente: Infobae VE — Ver nota original