La desaparición de Cristina Jones: un enigma sin resolver que ya lleva un año - EntornoInteligente
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Hace un año, el 16 de junio de 2018, Cristina Jones , una mujer de 78 años que vivía desde hacía una década en Punta del Diablo (Rocha), fue vista por última vez.

Ese día la mujer fue hasta un almacén en Castillos y después se tomó un taxi para volver a su casa. El conductor del vehículo fue la última persona que supo de ella.

Jones estaba distanciada de sus hijos, explica a El País Carola Ravecca, hija de la mujer desaparecida. Por ese motivo –la comunicación no era fluida- la primera alarma recién sonó diez días después de ese viaje en taxi entre Castillos y Punta del Diablo. El 26 de junio era el cumpleaños de Jones. Una amiga la llamó para saludarla y se extrañó que no contestara.

Las circunstancias –Carola estaba internada, su hermano de viaje en el exterior- hicieron que los hijos de Jones recién se enteraran de que algo raro pasaba con su madre el 9 de julio.

Carola vive en Punta del Este. Ni bien supo que su madre no estaba en la casa de Punta del Diablo denunció su desaparición en esa ciudad de Maldonado.

Cuando la familia de Jones llegó hasta la casa del balneario rochense tras enterarse que su madre no aparecía, se encontraron en el lugar con un hombre que, afirmaba, era el ” casero ” del lugar. Eso le resultó extraño a su hija. La inquietud aumentó cuando el hombre le dijo, primero, que Jones había viajado a Paysandú. Después cambió su versión y afirmó que la mujer había ido a Punta del Este a visitarla a ella. Carola asegura que su madre no haría eso sin avisarle previamente.

El “casero” –quien más adelante fue interrogado pero en calidad de testigo- estaba viviendo en la casa de Jones con su pareja y dos hijos. Carola cuenta que tiempo después, cuando el hombre fue obligado a dejar la propiedad por la Justicia, las pocas cosas de valor que había en la vivienda ya no estaban. Algunas de las pertenencias de su madre, agrega, aparecieron en el Chuy.

Carola dice que ella y su familia “respetaron todos los tiempos” y no hablaron públicamente del caso hasta ahora por consejo de la Fiscalía, pero que su paciencia ya se agotó. “Sentimos que si la gente no se entera no sucede nada”, sostiene.

Como ejemplo de esto menciona que desde hace un año esperan los resultados de las pericias telefónicas para saber con qué celulares se comunicó Jones en los días previos a su desaparición. “Hace un año que nos tienen con las mismas excusas”, dice Carola.

El País se contactó con la Fiscalía del Chuy para hablar con la fiscal Sandra Fleitas –a cargo del caso-, pero no tuvo éxito.

LINK ORIGINAL: El País

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