Inversora que apostó por bonos venezolanos cosecha millonarias ganancias

Tina Vandersteel, jefa del equipo de Deuda de Países Emergentes de Grantham Mayo Van Otterloo & Co. (GMO), se convirtió en una de las pocas inversoras que apostó por los bonos de Venezuela cuando el país caribeño entró en impago y el mercado prácticamente se paralizó. Tras décadas dedicada a invertir en mercados emergentes, Vandersteel mantuvo su convicción en la capacidad de Venezuela para recuperarse gracias a sus enormes reservas petroleras. Ahora, ocho años después, su estrategia ha generado retornos significativos mientras que otros fondos de cobertura especializados en deuda en dificultades no poseen ninguna posición en estos bonos.

La inversora implementó una estrategia contracíclica que le permitió acumular aproximadamente mil millones de dólares en valor nominal de bonos venezolanos. Conforme los precios se desplomaban, Vandersteel aumentaba sus compras, adquiriendo posiciones que otros inversores desesperados liquidaban a precios depreciados. Su enfoque fue claro: esperar pacientemente a que Venezuela pudiera nuevamente extraer petróleo y honrar sus obligaciones. Esta paciencia estratégica contrastaba con el pesimismo generalizado del mercado durante años.

El fondo GMO Emerging Country Debt Fund logró obtener una rentabilidad ajustada al riesgo significativa entre los fondos de deuda soberana globales, impulsada en gran medida por las posiciones en Venezuela. Vandersteel también trabajó directamente con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos para facilitar la flexibilización de las sanciones contra el país, reconociendo que estas restricciones económicas limitaban la capacidad de recuperación de la nación caribeña. Su visión estratégica se basaba en comprender los ciclos económicos y las posibilidades de reestructuración de la deuda.

La reciente flexibilización de sanciones y los anuncios de posible reestructuración de deuda venezolana validaron la apuesta de Vandersteel. Mientras muchos inversores se apresuraban a liquidar posiciones depreciadoras, ella continuaba comprando a precios bajos, consolidando su posición como la mayor tenedora de bonos venezolanos. Su caso demuestra la rentabilidad potencial de mantener convicción inversor en mercados emergentes, incluso cuando el consenso del mercado es desfavorable.

Fuente: Banca Negocios — Ver nota original

Related Articles

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore
Salir de la versión móvil