Hay escasez en Argentina conforme se estancan las conversaciones acerca de los bonos - EntornoInteligente

Entornointeligente.com / Diario Libre / Durante las vacaciones de Navidad, los argentinos tuvieron un desagradable recordatorio de que su país está enfrentando una limitada reserva de divisas cuando los tampones comenzaron a desaparecer de los estantes de los supermercados. Como era de esperarse, los funcionarios y las empresas se culparon mutuamente por la escasez. Pero la atención se enfocó nuevamente en uno de los mayores retos que enfrenta el país antes de las elecciones presidenciales de este año: Argentina todavía no puede pedir préstamos del exterior después de incumplir en julio el pago de su deuda externa por segunda vez en 13 años. La más reciente oportunidad de rectificar la situación hasta el momento ha sido ignorada, y las conversaciones entre el gobierno y un grupo de fondos de cobertura “holdout”, dirigido por Paul Singer, un multimillonario estadounidense, aún están por reanudarse después del incumplimiento de julio. Un acuerdo con los fondos de cobertura, que poseen bonos argentinos en mora y han ganado una sentencia judicial de Nueva York que exige que se les pague un reembolso de$1.3 mil millones, más intereses, le concedería a Argentina acceso nuevamente a los mercados internacionales de capital – y por lo tanto a las desesperadamente necesarias divisas para pagar las importaciones, como los tampones. Pero “las posiciones [de negociación] están demasiado distantes”, dice Agustin D’Attellis, miembro de un grupo de economistas heterodoxos que trabaja en estrecha colaboración con el gobierno. Aunque la presidenta Cristina Fernández se muestra reacia a ceder demasiado ante los “fondos buitres” antes de dejar su cargo en octubre – ha convertido el hecho de desafiarlos en un artículo de fe política – el fracaso en llegar a un acuerdo no sólo afectaría la economía, sino que podría forzar a Argentina a aceptar con el tiempo términos mucho menos favorables. Por el momento, a pesar de la caída de los precios de los productos básicos, los funcionarios argentinos parecen confiar en que su economía dependiente de la soja puede superar este año sin acuerdo con los acreedores “holdout”, después de detener una caída de las reservas del Banco Central. Estas últimas han sobrepasado $31 mil millones, en gran parte gracias a un “swap” (intercambio) de divisas de $11 mil millones con China el año pasado, y la reducción a la mitad del precio del petróleo, lo que podría aliviar la enorme factura de importación de energía de Argentina en $3 mil millones. El gobierno espera mantener la economía a flote con la ayuda adicional de aliados como China, al cual la Sra. Fernández tiene previsto visitar el próximo mes, y de la repetición, con mayor éxito, de un intento fallido el mes pasado de emitir una deuda denominada en dólares de $3 mil millones bajo la ley local. Los analistas dicen que la Sra. Fernández preferiría salir del paso hasta que termine su mandato, dejándole a su sucesor la solución del problema. Se espera que reanude las negociaciones con los acreedores “holdout” para mantener vivas las esperanzas del mercado en un acuerdo entre ambas partes. Una de las razones de esto es desanimar a los inversionistas poseedores de deuda reestructurada de “acelerar” sus bonos y exigir el pago inmediato. Ello generaría caos y podría conducir a una nueva reestructuración de la deuda. Aunque su estrategia podría tener sentido político a corto plazo, también dejaría a la economía tambaleándose al borde del desastre. “La situación será bastante mala el año que viene”, dijo Mario Blejer, un economista que asesora a Daniel Scioli, el candidato presidencial del Partido Peronista en el poder. El próximo año, el gobierno tendrá que luchar para contener un creciente déficit fiscal, según Marcos Buscaglia, economista de Bank of America Merrill Lynch. Por otra parte, puesto que el déficit se financia mediante la impresión de dinero, eso podría añadirle más presión a la inflación, que ya se encuentra a más del 30 por ciento. “El nuevo gobierno se enfrentará a un elevado déficit fiscal en diciembre [de 2015], con bajas reservas y sin ningún financiamiento del banco central. Probablemente tendrá que emitir deuda y devaluar la moneda por adelantado”, dijo el Sr. Blejer. La situación difícil que enfrentará el nuevo gobierno significaría que tendrá que llegar a un acuerdo con los acreedores “holdout” en condiciones mucho menos favorables. Por el momento, los inversionistas se mantienen optimistas. El precio de los bonos de referencia reestructurados en dólares de Argentina que vencen en 2033 se ha mantenido en alrededor de 91 centavos por dólar, a pesar de que Axel Kicillof, ministro de Economía, reiteró este mes que el gobierno sólo estaría dispuesto a ofrecerles a los acreedores “holdout” una pequeña mejora sobre la oferta que rechazaron en reestructuraciones anteriores. Esta oferta representa 82 centavos por dólar, según Barclays, en comparación con los canjes de deuda originales donde los tenedores de bonos recibieron 64 centavos a precios actuales – mientras que los acreedores “holdout” tienen derecho legal a alrededor de 300 centavos. Una de las razones para la tranquilidad del mercado es la confianza de los inversionistas de que el próximo presidente va a arreglar la economía. Los retos para el nuevo presidente serán grandes, sobre todo debido a un anticipado paquete de estímulo preelectoral que Nicolás Dujovne, economista, compara con el imprudente derroche preelectoral del fallecido Hugo Chávez en 2012 en Venezuela, donde el dolor aún se siente. “La política económica se realizará pensando solamente en los próximos 300 días, sin siquiera pensar en cómo reparar el daño en 2016”, dijo el Sr. Dujovne. (c) 2015 The Financial Times Ltd. All rights reserved

Con Información de Diario Libre

Entornointeligente.com

Add comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Follow Me

.