Gabi Ruiz: "Vendimos una parte de Primavera Sound a un fondo para protegernos de los tiburones de los festivales" - EntornoInteligente
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Gabi Ruiz, en las oficinas de Primavera Sound, en Barcelona. / RICARD CUGAT

La promotora musical Primavera Sound, impulsora del festival del mismo nombre, todo un faro ‘indie’, vendió hace un año una parte de sus acciones al fondo de inversión estadounidense The Yucaipa Companies. Por primera vez desde entonces la empresa da explicaciones sobre la operación. Se encarga de dar la cara Gabi Ruiz, cofundador y codirector de Primavera Sound, quien antes de la primera pregunta dice: “Hay unos grandes grupos creando una concentración mundial en el ámbito de los festivales de música. Hacía tiempo que el Primavera Sound, que es un evento que tiene una personalidad muy definida y una manera de hacer muy de Barcelona, veía el problema de mantenerse en el futuro a salvo de todos estos tiburones que están comprando desde escenarios y equipos de sonido hasta baños”.

¿A qué tiburones se refiere?

Hay bastantes, desde las clásicas AEG Live y Live Nation hasta fondos de inversion puros y duros que están formando paquetes para vendérselos a estos dos grandes grupos estadounidenses. Vamos, AEG y Live Nation por un lado y satélites por el otro. Notábamos que nos estaban cerrando cada vez más el espacio. Porque las grandes giras también las hacen ellos, y además en sus salas o pabellones. En España todavía no han entrado a saco pero en el resto del mundo las arenas son suyas y allí o a sus festivales van sus giras. Tuvimos algún contacto con ellos y nos explicaron sus modelos, que son modelos de supermercado, donde todo se hace igual para ir a buscar reducción de gastos y aumento de beneficios. Capitalismo, que me parece muy bien, pero nuestra singularidad quedaba comprometida. El Primavera Sound no es un festival superrentable en ese sentido: cuanto más te quieras diferenciar, más complicado tienes en esa economia de escala que les des los beneficios que esperan. Nos asustamos bastante por las formas y por la propuesta, que básicamente es desaparecer: perder puestos de trabajo, perder la sociedad, perder la empresa, irte a casa y ellos ya siguen con el negocio. Nosotros somos una empresa con un montón de gente, una familia, y eso no era una opción para nosotros, con lo cual empezamos a mirar en otras direcciones. Y a través de amigos que habían pasado por esto, no tanto en festivales como en agencias de artistas, que también sufren un fenómeno similar, contactamos con Yucaipa.

¿Qué es The Yucaipa Companies?

No es un fondo de inversión al uso, es el fondo de inversión de una persona, Don Burkle. Es un multimillonario estadounidense que empezó en el mundo de los supermercados en la zona de Los Ángeles. Es un hacha de los negocios. Llegó un momento en que generó para él un fondo de inversion que lleva su capital, no el de inversores anónimos, es su dinero. Es una persona que siempre ha tenido interés por la música, el cine y el teatro y fue invirtiendo ahí. Compró, por ejemplo, agencias de representación de artistas. Su modelo no es invasivo. Lo que le gusta es comprar ciertos negocios que tienen un toque mas ‘boutique’, diferentes. Llegamos a un acuerdo. Teníamos proyectos de futuro difíciles de financiar y con él entrando a formar parte de nuestra empresa todo iba a ser más fácil.

“La apuesta por la paridad de este año hemos podido hacerla sin miedo porque tenemos una situación de seguridad económica”

¿Qué compró exactamente The Yucaipa Companies?

El 29% de Primavera Sound. La empresa sigue siendo nuestra.

¿Puede crecer ese porcentaje?

Solo si nosotros queremos que crezca. No hay ninguna cláusula que diga que le tenemos que dar la mayoría antes o después. Eso era para nosotros fundamental. Somos una empresa de Barcelona hacia fuera y no va a invertirse eso. Vamos a desarrollar otros proyectos, quizá en otras partes del mundo pero siempre relacionados con nuestra forma de trabajar. Y en muchos casos relacionados con Barcelona. Por ejemplo, la radio que hemos puesto en marcha y para la que antes no teníamos la capacidad de financiación. Con este nuevo socio la tenemos.

¿Qué cantidad de dinero significa el 29% de Primavera Sound?

No estoy autorizado a decirlo. Aunque fue una buena valoración.

¿Qué saca, en definitva, Primavera Sound de vender el 29% a The Yucaipa Companies?

Poder seguir siendo Primavera Sound, seguir independientes y a salvo de los tiburones. Por ejemplo, la apuesta de este año por la paridad, una cosa muy pensada, hemos podido hacerla sin miedo porque tenemos una situación de seguridad económica que nos permite comportarnos al margen de los vaivenes del mercado. Y también saca la solvencia para poder afrontar nuevos proyectos.

¿Cómo ha quedado el consejo de administración?

Igual pero con un asiento más. Los seis socios que ya éramos y un septimo.

“Buscamos seguir siendo una excepción al margen de los grandes grupos”

¿Soy conspiranoico si pienso que el Primavera Sound ha entrado en cierta medida en un circuito donde siempre actúan los mismos?

Todo lo contrario, es lo que intentamos evitar. Buscamos que el ecosistema de programadores independientes que hasta hace poco existía, sobre todo en Europa, pueda seguir existiendo. Que el Primavera Sound, en Barcelona o en Oporto, siga siendo una excepción. ¿Por qué? Porque no está dentro de esos grandes grupos. Si estás dentro de ellos vas a tener sus cabezas de cartel. Puedo asegurar que a mí nadie me presiona cuando decido contratar esto o aquello. Seguimos haciendo lo que nos da la gana.

Pero su socio es representante de artistas.

Vamos a ver, nos movemos en mundo donde existe cierta ética. Puedo estar aliado con ese grupo que lleva representación de artistas, sobre todo norteamericanos, y tirar hacia otro grupo con el que tengo una relación de 30 años. No es el modelo Live Nation que sí impone artistas. No somos una promotora global. Donde estamos nosotros no vivimos de comprar 50 fechas a U2 y exprimirlas.

¿Tienen un plan de crecimiento?

Hay planes de poder realizar proyectos que teníamos en agenda o en carpetas. Para hacer cosas siempre relacionadas con la música pero no necesariamente festivales.

¿Por ejemplo?

Da mala suerte hablar de proyectos, pero en breve vamos a hablar porque el año que viene es nuestro 20º aniversario y estamos preparando unas cuantas cosas. Ahora mismo el ejemplo que más me vale es la radio porque tenemos los medios para levantar de la nada una radio independiente que no responde ante nadie más que nosotros. En esa línea va a ir todo. Igual intervenimos en un festival que esté en nuestra misma situación en Islandia o en Noruega o en China, da igual, el interés será participar a aquella gente con talento que esté en una situacion similar a la nuestra y poder crear una red de promotores de festivales, de salas, de medios de comunicación que se mantengan independientes. Aquí lo que estamos buscando es una serie de gente alrededor del planeta que se mantenga diferente y nuestro rival es aquel que quiere hacerlo todo igual. 

“Lo difícil ha sido encontrar un socio que piensa que hay negocio en otras formas de trabajar y que el modelo hacia el que van todos los demás está abocado al fracaso”

¿Hay una incoherencia entre ser un faro ‘indie’ y arrimarse al gran capital?

Éticamente lo tengo muy claro: no ha cambiado nada. Lo difícil ha sido encontrar el socio que hemos encontrado, que no tiene una idea de que sus inversiones tengan que ir a favorecer un capitalismo extremo. Piensa que hay negocio en otras formas de hacer y que el modelo hacia el que van todos los demás está abocado al fracaso. O a que se lo quede solo uno. Nuestro modelo, que puede ser todo lo rentable que quieras, se basa en otros principios, en lo que nosotros somos buenos. Yo desde luego no soy bueno haciendo giras globales de U2, eso no lo sé hacer. Yo sé trabajar con bandas medias, hacer que lleguen arriba, y volver a buscar bandas medias para hacer que lleguen arriba. Yo no puedo entrar a competir contra Nike y Adidas, pero te puedo hacer unas zapatilas la hostia de guapas y que ademas acaben siendo muy rentables. Eso sé hacerlo muy bien y dar beneficios.

¿Siguen siendo fans de la música?

Cada vez más. Cuanta más independencia económica, más nos podemos volcar en lo que nos apasiona. Si te muestro mi lista de reproducción verás bandas que no han escuchado más que cuatro o cinco personas antes que yo. Es parte de nuestro trabajo.

¿Existe la posibilidad de que un grupo anticapitalista sea vetado en el Primavera Sound?

Ni muchísimo menos. Si pudiera hacer que viniese Fugazi, vendría Fugazi. Nuestros socios saben quiénes somos y cómo funcionamos y no es planteable que se inmiscuyan en la programación. Como mucho me pueden hacer rendir cuentas. No van a vetarnos. De eso hay intentos mucho más cercanos. Nos pueden intentar influir medios de comunicación, patrocinadores, políticos… todos esos sí tienen las santas narices de venir a esta santa casa a intentarlo, pero nuestros socios no. No flipemos con el capitalismo de EEUU cuando aquí vivimos en un país donde te dan el zasca a la más mínima.

¿Quién les ha presionado?

¿Te piensas que ser una empresa catalana en esta España no significa presiones? Una empresa que se dedica a la cultura… Pues claro.

“No flipemos con el capitalismo de EEUU cuando aquí patrocinadores, políticos y medios de comunicación han intentado que vetáramos a grupos”

Ya, ¿pero alguien les ha dicho ‘no programéis a equis grupo’?

Y no publiquéis este cartel y no tengáis esta opinión. Eso es constante. Pero con eso sabemos convivir.

¿Algún grupo que le hayan intentado vetar?

Tendría que hablarlo con el grupo. Es que si lo digo, alguien se va a sentir señalado. Pero evidentemente. Con el rock vasco lo hemos tenido siempre. Pero también nos han presionado para no traer a grupos israelís o árabes, y por programar a muchas mujeres este año hemos tenido gente que nos ha dicho que estábamos programando políticamente y que los festivales tienen que mantenerse al margen de la política. Y advertencias por programar grupos cercanos a lo que está pasando ahora en Catalunya. Aquí no tenemos que ir a buscar al maldito capital, que al final no es tan invasivo, te deja trabajar mientras que tu funciones.

¿Ha afectado a la venta de entradas la apuesta por las músicas urbanas y la paridad?

En ventas estamos bien. He pasado mucho más miedo por el ‘brexit’ que por la ‘normalización’, del cartel, pero al final también el público británico se ha animado. La ‘normalización’ es una cosa que este año hemos expreado a lo burro pero que ya habíamos iniciado hace un tiempo. Es posible que empecemos a cambiar un público por otro, quizá perdamos gente por arriba y la ganemos por abajo. Es ley de vida y nos iba a pasar igualmente. Es una apuesta decidida. La música urbana me parece el nuevo punk, es muy parecido a lo que pasó a finales de los años 70 y principios de los 80. Y de los 50 mejores discos del año pues igual 30 son de mujeres, o sea que… tenía que ser así. No podía ser de otra manera.

¿Hasta qué punto está presente el gran capital en los festivales?

Todos los Lollapalooza son de Live Nation, sin ir más lejos. Es el modelo mas agresivo. Han llegado a ciudades donde ya había festivales y los han hecho desaparecer. El programador es una especie en extinción. No me gusta tener que hablar de que hay fondos de inversion o grandes intereses detrás de la industria de la música en directo pero al final es inevitable, este sistema lleva a eso. Ahora, podemos hacer que sea lo mejor posible. E intentar que no sea todo lo mismo, que las bandas tengan un sitio donde tocar. ¿Qué se puede hacer? Pues las instituciones que quieran cuidar su industria cultural pueden no dar una licencia para determinado festival.

Una acusación recurrente a los festivales es que han contribuido a que en Barcelona haya menos actuaciones pequeñas y medianas a lo largo del año.

Es una estupidez. Debemos de ser el promotor que más conciertos hace en Barcelona durante el año. Lo que pasa es que hay muchas bandas que no llenan salas de aforo medio. Aparte de que el nivel adquisitivo en España es bajo, la gente tampoco está mucho por la labor. Y esto pasa en toda Europa. Los conciertos están empezando a dejar de funcionar en toda Europa, pero en España es especialmente grave porque a la gente no le da para salir del trabajo y meterse en una sala a ver el telonero y la banda y ahí tomarse tres cervezas. Primero, que no tiene dinero, y segundo, que están cambiando lo hábitos de consumo: la gente se pone Netflix, lo para, se toma una cerveza, vuelve a Netflix… No es especialmente culpa de los promotores. 

Pero algo contribuirán los atracones de los festivales a que el aficionado vaya menos a las salas.

No sé por qué. Insisto: creo que están cambiando las cosas. Hay otros países con más dinero donde la gente tampoco va a los conciertos. En Londres no va la gente a los clubs de electrónica y se están preguntando ‘¿qué le pasa a la eletrónica?’ A la electrónica le pasa nada, le pasa al consumidor. Supongo que desde hace un tiempo la gente se ve más representada en el modelo de festival. Es un problema profundo de consumo musical.

“No soy amigo de las subvenciones. Pero para todos o para ninguno”

¿Qué subvenciones recibe el Primavera Sound?

En el 2018, 135.000 euros del Ayuntamiento de Barcelona para el Primavera a la Ciutat y 150.000 de la Generalitat para el Primavera Pro. Sobre un presupuesto total de 14 millones. No soy amigo de las subvenciones. Pero para todos o para ninguno. Hace tiempo que pedimos un marco europeo que aclare esto. Que el dinero de la cultura vaya a la cultura y que a los festivales se nos subvencione a través de la actividad económica que también somos, o de promoción turística.

Parece raro que un coloso reciba subvenciones.

Yo también lo digo. Y debemos ser de los festivales menos subvencionados de España.

Es comprensible que las recibieran hace años, pero ahora…

Eso es cuestión de los políticos. En nuestos acuerdos, y no me meto en los de los demás, nosotros tenemos un retorno a la ciudad. Una parte importante de la programación es gratuita. Lo que nos cuesta a nosotros esa parte gratuita no se paga con lo que nos da el ayuntamiento. Y la parte de la Generalitat es un convenio para hacer una feria profesional, el Primavera Pro, que ha ido consiguiendo los objetivos que se marcaron cuando se firmó el convenio. Nosotros siempre hemos visto que ocasionamos ciertas molestias a la ciudad, somos conscientes de ello, por eso siempre hemos creído normal ese retorno en forma de actuaciones gratuitas. Creemos en ello. Y en tener un modelo de ciudad abierta que tenga un festival especial en el que no se da al público todo triturado.

Temas: Primavera Sound 2018

LINK ORIGINAL: El Periodico

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