CAROLINA CONTRERAS A. 12/07/2026 05:17 am Tras los complejos eventos sísmicos que han marcado al país, el gremio gastronómico venezolano ha dado un paso al frente, no desde la opulencia o el festejo, sino desde el silencio de las cocinas, el rigor logístico y la solidaridad organizada. La necesidad apremiante de garantizar una alimentación digna y caliente tanto a las familias damnificadas como a los cuerpos de rescate ha dado origen a una red de asistencia sin precedentes en el país.El despliegue de World Central Kitchen La organización internacional sin fines de lucro World Central Kitchen (WCK), fundada por el chef español José Andrés, activó de inmediato a su equipo de respuesta en Venezuela. Con la premisa de que "la comida es un derecho humano universal", la ONG instaló centros operativos para expandir su respuesta humanitaria.A través de alianzas estratégicas locales y escuchando las necesidades directas de cada sector, WCK distribuye raciones de comida diarias en comunidades afectadas y puntos neurálgicos de atención. En La Guaira y Miranda, la distribución abarca desde centros de acopio en canchas de paz y campos deportivos hasta áreas clave como Maiquetía, Caraballeda, Catia La Mar y Naiguatá. Sus esfuerzos coordinados aseguran un flujo constante de alimentos calientes para las familias vulnerables y quienes trabajan en la remoción de escombros.LAGA y Caracas Catering: Estructura y academia al servicio de la emergenciaLa respuesta de los fogones locales tiene un pilar fundamental en la academia y la empresa privada. Bajo la coordinación de la Academia de Gastronomía UCAB-Plaza's (LAGA), en conjunto con la empresa Caracas Catering y el restaurante Bocú, se ha articulado una red solidaria que opera desde el primer momento. Utilizando la infraestructura instalada de Caracas Catering y con el apoyo logístico de World Central Kitchen, esta alianza elabora miles de comidas diarias.Esta iniciativa cuenta con la dirección estratégica de la chef Móni
Fuente: El Universal — Ver nota original