Facundo Manes: "Es obligatorio que la gente sepa sobre neurociencia" - EntornoInteligente
Entornointeligente.com /

Contenido Exclusivo

La nota a la que intentas acceder es exclusiva para suscriptores Suscribirme Conocé nuestros planes

y disfrutá de El País sin límites.

Ingresar Si ya sos suscriptor podés

ingresar con tu usuario y contraseña.

El nombre Facundo Manes es muy conocido en Iberoamérica: sus charlas han cruzado el océano Atlántico para realizar un ciclo con El País de Madrid y sus libros son bestsellers internacionales.

Además de ser médico neurólogo y neurocientífico , Manes es fundador y director del INECO (Instituto de Neurología Cognitiva) y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro. Parte de su trabajo es la divulgación de temas científicos con un enfoque más bajado a tierra.

Este viernes 7 de febrero, en el marco del America Business Forum, Facundo Manes hablará ante una gran audiencia invitado como uno de los conferencistas del foro. Pero antes dialogó con El País sobre la importancia de invertir en el cerebro.

—¿Por qué decidió ser médico y dedicarse a la neurociencia?

—Me crié en Arroyo Dulce, un pueblo de la provincia de Buenos Aires donde mi papá era médico rural. Seguramente su figura fue clave para que empezara a pensar en la medicina. Cuando llegué a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, en los últimos tres meses del año estudiamos el cerebro. Me pareció fascinante: un órgano de un kilo y medio donde están los odios, ambiciones, sueños, pensamientos y memoria de un ser humano. Estaba convencido de hacer algo con las neurociencias. En la carrera hice investigación y conocí una figura que me impactó mucho, el profesor de neuroanatomía Tomás Mascitti; y aprendí cómo el cerebro humano aprende básicamente cuando algo nos motiva y nos inspira. Luego de hacer la residencia en Fleni, me fui a Estados Unidos e Inglaterra. Era la época del 2000 y empezaba a aparecer más tecnología para estudiar el cerebro. Decidí volver a Argentina y formar laboratorios en neurociencias cognitivas humanas. Me propuse conseguir plata para hacer investigaciones, educar a la sociedad en estos temas para que comprendan que, conociendo los avances científicos sobre el cerebro, uno puede vivir mejor y mejorar su calidad de vida. Creo que los científicos tenemos que salir de la torre de marfil que son nuestros laboratorios y comunicarnos con la sociedad que paga nuestros estudios.

—¿Qué lo motivó a trabajar en la difusión de estos temas?

—Me interesó por tres puntos. El primero es que muchas personas tienen un estigma sobre la enfermedad mental. No solo sufren los pacientes, sino que sufren también los familiares. Muchos pacientes no buscan tratamiento porque esta razón y la enfermedad mental es la principal causa de discapacidad mundial, más que el cáncer o las enfermedades cardiovasculares. Creo que la educación sobre salud mental, patologías mentales y cerebrales es muy importante para mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias. En segundo lugar, todos tenemos cerebro, aunque ni tú ni un familiar tengan una enfermedad mental. Toda la sociedad tiene cerebro y debería estar interesada en lo que sabe la ciencia sobre él. Hoy hablamos de cambio climático, migraciones o terrorismo sin ser expertos porque son temas globales. Hoy los avances de la ciencia deben ser un tema global porque se pueden usar para el bien o para el mal. Eso nos lleva al tercer punto, los nuevos avances del cerebro nos llevan a dilemas éticos y morales. Por ejemplo: a través de la interfase cerebro-máquina, una persona cuadriplégica puede activar brazos robóticos para mejorar su calidad de vida; pero esa misma tecnología puede usarse para hackear la mente de un adversario en la guerra. La sociedad debe conocer los avances para poder discutir sobre esos dilemas éticos modernos. Creo que es obligatorio que la gente sepa sobre neurocienia.

—¿Cómo nos influirá la tecnología en el futuro?

—En un libro llamado El cerebro del futuro, nos preguntamos si el cerebro seguirá evolucionando. Nuestra respuesta es sí; seguiremos evolucionando pero de una manera única que es la interfase cerebro-máquina. Es una realidad que en el futuro habrá personas que tendrán implantes mentales conectados a una inteligencia artificial y que habrá cyborgs. Eso puede generar una nueva desigualdad porque habrá gente que no tendrá acceso a ese aumento de habilidades cognitivas o de información. Por otro lado, creo que en 10 o 15 años vamos a ver la vida que llevamos ahora como una locura, porque sabemos que estar con atención cambiante continuamente nos genera ansiedad, estrés o insomnio e impacta en el rendimiento cognitivo. Dentro de 15 años nos va a parecer una locura como vivíamos en el 2020.

—¿Cómo va cambiar la sociedad por la neurociencia?

—La teoría económica clásica dice que decidimos racionalmente; sin embargo, la neurociencia demuestra que somos muy limitados racionalmente y que las emociones juegan un rol clave en la toma de decisiones. El modelo económico clásico asume un simplificado concepto de la toma de decisión humana tratando a cada individuo como un actor racional. No obstante, gran parte de las decisiones cotidianas se toman en forma intuitiva, mediada por sesgos, emociones, hábitos y también por el contexto con una visión parcial del mundo, ya que no contamos con toda la información disponible cuando decidimos. Esto hace que sea fundamental identificar los sesgos y diseñar acciones teniéndolos en cuenta, ya sea para corregirlos o para utilizarlos a nuestro favor. Debido a que el modelo económico clásico que asume que la decisión humana es racional es todavía predominante, muchas veces vemos predicciones matemáticas y ecuaciones que parecen científicas y convincentes que fallan en la realidad.

—¿De qué tratará su conferencia en el America Business Forum?

—La charla va a tener varias partes. Básicamente voy a hablar del futuro del cerebro, la realidad de la educación en América Latina y las habilidades cognitivas. Además, reflexionaré sobre de qué se trata la educación en el siglo XXI y qué significado tiene la educación. También voy a hablar sobre aprender y aprehender y que necesitamos volver al colegio porque el mundo cambió y el músculo que debemos ejercitar es el cerebro. Además, plantearé por qué la economía del mundo se basa en el conocimiento y porqué América Latina debe invertir en cerebros nutridos, estimulados y qué es la economía del conocimiento.

America business Forum: la cita es en Punta del Este Más de 5.000 personas han pasado por el America Business Forum en sus cinco ediciones. Más de 30 conferencistas han asistido al evento y, en esta edición, Facundo Manes ha sido uno de los convocados a la cita. La conferencia se celebrará este viernes 7 de febrero en el Centro de Convenciones de Punta del Este y los ingresos cuestan entre US$ 190 y US$1.500.

LINK ORIGINAL: El País

Entornointeligente.com

Allanamiento a las oficinas de EntornoInteligente

Adscoins New Single

Adscoins

Nota de Prensa VIP

Smart Reputation