Foto captura de pantalla canal youtube La exmagistrada Bárbara Gabriela César Siero, quien se desempeñó como vicepresidenta de la Sala Político-Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), denunció públicamente haber sido víctima de coacción e intimidación para validar con su firma la ratificación de las inhabilitaciones políticas impuestas a dirigentes de la oposición, entre ellos María Corina Machado y Henrique Capriles Radonski. César Siero formaba parte de la instancia judicial que ratificó la medida administrativa dictada contra Machado en enero de 2024, en vísperas del proceso electoral presidencial en Venezuela. Detenciones familiares como mecanismo de presión Según la denuncia de la exmagistrada, las presiones y coacciones directas para firmar la decisión judicial coincidieron con la detención y procesamiento penal de dos de sus hermanos y su cuñada, quienes fueron vinculados por organismos del Estado a la denominada Operación Brazalete Blanco. El arresto de sus familiares se produjo de forma paralela a las deliberaciones de la Sala Político-Administrativa, situación que afectó directamente el entorno de la alta funcionaria judicial y derivó en su posterior apartamiento del caso y de las instituciones públicas. Salida del máximo tribunal César Siero ejercía funciones en el máximo juzgado venezolano desde su designación en el año 2014. Luego de las detenciones que involucraron a su entorno familiar, la jueza se retiró progresivamente de la escena pública hasta que, en abril de 2024, el TSJ declaró oficialmente su faltaba absoluta dentro del organismo sin precisar los detalles o causas de su separación del cargo. El testimonio de la exmagistrada se suma a los cuestionamientos formulados por diversos actores políticos y organizaciones de derechos humanos en torno a la independencia del Poder Judicial y las garantías del debido proceso en decisiones clave de la política venezolana. YF Post Views: 1
Fuente: El Informador — Ver nota original
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