Wesley Tabor, quien fungió como jefe de la oficina de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en Venezuela entre 2010 y 2013, reveló en una entrevista con Club de Prensa de NTN24 detalles sobre las investigaciones que pesan contra Delcy Rodríguez, actual cabeza del régimen venezolano tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. Según el exagente federal, las pesquisas en contra de Rodríguez se remontan a más de una década atrás, período durante el cual ya existían indicios de sus actividades ilícitas. Tabor confirmó que durante su gestión ya se documentaban diversos delitos, afirmando categóricamente que "ella estaba involucrada en todo de Hezbolá, en Margarita, en lavado de dinero".
Las investigaciones en su contra incluyen acusaciones de tráfico de drogas, contrabando de oro y blanqueo de dinero, según lo revelado por el exfuncionario. Sin embargo, de acuerdo con reportes de la agencia Associated Press, la Casa Blanca habría decidido suspender estas investigaciones con el propósito de evitar presentar cargos formales contra Rodríguez mientras se desarrolla el plan estadounidense de transición democrática en Venezuela. Esta decisión ha generado considerable controversia entre expertos legales y constitucionalistas, quienes cuestionan la intervención del Poder Ejecutivo de Donald Trump en asuntos que corresponden a la esfera judicial.
El constitucionalista Rafael Peñalver, consultado por NTN24, advirtió sobre las implicaciones legales de esta pausa investigativa, señalando que "cuando tú tienes un caso pendiente como el caso de Maduro, si es cierto de que se ha parado la investigación de Delcy Rodríguez por razones transaccionales o de política exterior, esto pudiera ayudar a la defensa de Maduro". Esta conexión sugiere que la decisión de frenar las pesquisas contra Rodríguez podría afectar negativamente otros procesos judiciales de alto perfil relacionados con el régimen venezolano.
Tabor también vinculó estas investigaciones con un reciente escándalo que involucra a un agente de la CIA arrestado en Virginia con lingotes de oro valuados en 40 millones de dólares en su residencia. El exagente de la DEA sugiere una posible conexión entre este hallazgo y el régimen venezolano, considerando que Estados Unidos incautó 100 millones de dólares en oro venezolano en marzo pasado y los trasladó precisamente a Virginia, lo que podría indicar un entramado más complejo de corrupción y tráfico de activos ilícitos.
Fuente: NTN24 — Ver nota original