29 Jun, 2026 11:37 a. m. ESTGuardarRescatistas sacan a un joven de entre los escombros de un edificio en La Guaira, declarada zona de desastre por los terremotos del 24 de junio. REUTERS/Leonardo Fernandez Viloria(Desde Caracas, Venezuela) Admite que jamás había visto algo así. “Los peores días fueron el 24 y 25 de junio. Cada diez minutos ingresaban como 15 pacientes o más. Un número incontable para mí”, relata un médico del hospital Manuel Pérez Carreño de Caracas, centro de referencia que ha asumido un rol protagónico en la atención a las víctimas de los terremotos que sacudieron la zona norte de Venezuela, dejando un saldo de más de 1.400 muertos.“La cantidad de pacientes era exorbitante y de todas las edades, pero afortunadamente contamos con un equipo multidisciplinario bastante grande y atendíamos a las personas con mucha rapidez, se clasificaban y las que eran quirúrgicas, se subían al quirófano de emergencia que se habilitó”, resume el galeno, que prefiere resguardar su identidad.PUBLICIDADTan pronto se conocieron las consecuencias del doblete sísmico que impactó al país el miércoles 24 de junio, surgió la preocupación sobre la capacidad que tendría el disminuido sistema de salud venezolano para hacer frente al cataclismo.Gremios de médicos y enfermeros protestan recurrentemente por la falta de insumos y malas condiciones de trabajo, al tiempo que los ciudadanos también expresan su malestar por las fallas en hospitales y ambulatorios, donde les exigen comprar los medicamentos y materiales que debería cubrir el Estado venezolano.PUBLICIDADLos fuertes terremotos que sacudieron Venezuela el miércoles 24 de junio han dejado más de 1.400 muertos y pérdidas materiales que superan los 6 mil millones de dólares.Pese a ese cuadro negativo, el doctor afirma que el “tema de los insumos ha sido muy bueno por ambas partes, tanto por el hospital que ha asegurado el abastecimiento de insumos básicos, como por las donaciones de la población civil que hemos recibido en gran
Fuente: Infobae VE — Ver nota original