Al término de la CXXVI Asamblea Ordinaria Plenaria, la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) hizo pública su más reciente Exhortación Pastoral, un documento de 14 puntos que fue presentado por el arzobispo de Mérida, monseñor Helizandro Terán. Durante el anuncio, el prelado estuvo acompañado por los obispos de la Provincia Eclesiástica de Mérida: monseñor Juan de Dios de Peña (Barinas), monseñor Lisandro Rivas (San Cristóbal) y monseñor Juan Ayala (auxiliar de San Cristóbal). En el texto, los jerarcas católicos señalaron que el encuentro se desarrolló en un clima de profunda reflexión sinodal para analizar tanto los asuntos internos de la Iglesia como los complejos problemas que atraviesa el país. Principales advertencias de la CEV El episcopado enfatizó que la institución religiosa mantiene su compromiso con el sufrimiento de los ciudadanos, destacando las siguientes problemáticas: Los obispos alertaron sobre el despliegue del empobrecimiento general, la merma drástica en el poder adquisitivo de las familias, las constantes fallas en el servicio eléctrico y las recurrentes vulneraciones a los derechos fundamentales. Se denunció una crisis estructural profunda en el sistema educativo nacional, sumada a la precariedad de la red sanitaria, caracterizada por la falta de recursos médicos y los deficientes ingresos del personal. El episcopado insistió en la urgencia de rescatar la institucionalidad democrática mediante comicios libres y transparentes. Para ello, subrayaron la necesidad de contar con un Consejo Nacional Electoral (CNE) neutral y un Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) autónomo. Pese al panorama adverso, la Iglesia reconoció ciertos avances y momentos alentadores, tales como la excarcelación de presos políticos, mayores espacios para la libertad de expresión y las muestras de solidaridad comunitaria tras los movimientos telúricos recientes. Propuestas y líneas de acción Como respuesta a esta coyuntura, la jerarquía eclesiástica planteó soluciones orientadas
Fuente: El Informador — Ver nota original